“Todo lo que creemos, creamos” Quiero empezar con esta frase ya que define todo el sentido de lo que hoy veremos. Quizá ya la hayas escuchado en algún momento o quizá no. Pero, ¿Sabes por qué lo que crees, creas? Porque nuestro pensamiento es nuestra fuente de poder creativo. La mente es el refugio de este código vital. Toda la información que deposites en ella, creará el mundo que verás. Muchas personas no creen en ello y es totalmente comprensible. No obstante, hoy quiero enseñarte muchas cosas sobre ello y, además contarte, cómo tu mente afecta tu salud.
Chicos el debate con esta creencia, es el imaginar que solo con pensar distinto las cosas van a cambiar. Siendo tan obvia la respuesta, muchas personas siguen sin verlo y, negándose a la oportunidad de cambiar sus vidas por completo. Lo que sucede con el pensamiento es que nos ayuda a reaccionar de acuerdo a lo que hemos aprendido. Si piensas que no eres bueno para algo, nunca lo vas a llevar a cabo. No importa que no lo hayas intentado jamás, simplemente te niegas la oportunidad. Algo que también sucede muy a menudo, es que queremos que las cosas nos salgan a la primera; entonces, si no resulta, lo abandonamos y damos por hecho que no es para nosotros.
Ninguna habilidad o destreza; negocio y demás formas de demostrar el potencial, se consiguen de la noche a la mañana. Sin embargo, si algo no nos sale bien, tenemos una gran habilidad para abandonarlo. Sucede todo lo contrario cuándo crees fielmente que puedes conseguir lo que sueñas. Si te enfocas en el objetivo, ves como de pronto todo se te va a acomodando y logras aquello que has propuesto ¿Cuál es la magia entonces? Exacto, nuestras creencias, por eso lo que crees, creas.
¿Cómo tu mente afecta tu salud entonces?
Si nuestras creencias son capaces de llevarnos al éxito o a la derrota, imagínate entonces lo que podrían hacerle a nuestra salud. La salud mental es muy importante, tanto o más que la salud física; no obstante, nuestra mente logra afectar ambas, y puede hacerlo al mismo tiempo. Pues una desencadena la otra. Entonces ¿Cómo tu mente afecta tu salud?
Salud mental

Hay muchas situaciones, sentimientos y relaciones que pueden acabar enfermando tu mente. Es necesario que le prestes mucha atención a lo que te sucede. Dejar pasar por alto aquello que te incomoda no es una buena opción, ni es para nada algo acertado. Todo aquello que te incomoda te irá generando un desequilibro que, a la larga, puede llevarte a un sitio muy oscuro dentro de ti. Las enfermedades psicológicas son reales. Incluso muchos de nosotros las están experimentando a diario. Pues todo lo que sucede a nuestro alrededor nos parece tan injusto que, nos está robando la tranquilidad.
Lo que sucede es que también a veces le damos muchas vueltas a situaciones que ya pasaron o, que aún ni siquiera pasan. Tú eres el único responsable de elegir la dirección de tu mente ¿Hacia donde quieres dirigirla? Puedes unirte al lamento colectivo o, pensar como solucionar lo que te entorpece. Es cierto que estamos atravesando una época difícil, pero ¿Hasta qué punto te dejarás llevar? Sin embargo, no solo la problemática económica está apagándonos. Existen muchos otros factores que influyen en ello ¿Cuáles?
Algunos sitios
El no querer estar en un lugar y obligarte a hacerlo también es una de las formas en que tu mente afecta tu salud. Nuestro cuerpo nos habla todo el tiempo. Cuando estamos en un sitio que nos entorpece nos sentimos extraños. La energía que se respira se hace cada vez más pesada y, nuestro estado de ánimo se va apagando. Uno de esos sitios puede ser nuestro lugar de trabajo. Muchas personas cada día están soportado ambientes laborales que no son para nada favorables. La mayoría de casos se dan por discriminación o diferencias ideológicas. También hay trabajos donde te entregan mucha responsabilidad o te generan demasiada presión. También puede pasar que no te gusta lo que haces y te mantienes porque crees no tener otra opción.
Sin embargo con estar pensando todo el tiempo que no es para ti, que no eres feliz, que si te sales como pagas tus obligaciones: solo lograrás enfermarte. Es importante que comprendas que el estrés desencadena muchas otras enfermedades. Además, tu eres el único responsable de permitir que los comentarios de otra persona te afecten. En un ambiente laboral pesado lo que debes hacer es alejarte de los que te hacen daño. Si estás aburrido en tu puesto, ve buscando otras opciones a la par. Con lamentarte nunca vas a ganar nada. Si no buscas soluciones vas a estar siempre con la cabeza llena de líos. Piensa muy bien qué sucede, por qué no te sientes cómodo y, si no se puede solucionar, es mejor que no sigas allí.
Además…
A veces frecuentamos algunos sitios por que no nos gustan por complacer a otros. Incluso el ambiente en el hogar también puede estarte contaminando. Ten claro que todos tenemos problemas; sin embargo, hay personas que comprenden que la actitud ante las dificultades es muy importante. Si tu te centras solo en el problema cada vez te vas a agotar más. Pero, si en lugar de ofuscarte buscas una solución, las cosas van a fluirte.
Te recomiendo leer: 5 errores que estás cometiendo con tu tiempo.
Las relaciones con los demás

Una de las formas en como tu mente afecta tu salud parte de las relaciones con los demás. Nuestras relaciones interpersonales son muy importantes. Una mala relación puede, sin exagerar, tirarte en una cama. Cuando sabes que algo está mal y aun así sigues insistiendo, el problema no es de la otra persona, es tuyo. Tú eres quien está permitiendo ese trato, si te amaras lo suficiente eso no te estaría pasando. Lo que sucede es que cuando nos encontramos ante una situación negativa nuestros músculos se contraen. Empezamos a generar presión en algunas zonas sin darnos cuenta. Muchas personas incluso llegan a enterrarse las uñas en la palma de las manos. Otros aprietan la mandíbula y demás. Aparte de que tu mente no para. Todo el tiempo estás dándole vueltas al asunto hasta el punto de no hacer nada más.
La depresión es un punto muy bajo al que puedes llegar si permites que otros te lastimen. El apego emocional nos lleva a soportar cosas que no deberíamos. Como ya te he dicho en ocasiones anteriores, siempre estamos repitiendo patrones. Quizá hayas nacido en un hogar donde te enseñaron que si no te aguantas te quedas sol@. Que si el hombre habla la mujer caya. O hayas crecido viendo como tu madre golpea a tu padre. Todo esto puede pasar. Entonces, vas a permitir lo mismo en tu hogar y tus relaciones. Libérate de eso. Quien te lastima no te quiere.
Entonces…
Si soportas y soportas atropellos te vas a deprimir. Vas a empezar a experimentar cuadros de ansiedad. La ansiedad causa insomnio; falta o aumento de apetito; desanimo; dolores de cabeza; se te baja la presión ¿Sabes por qué? Por ese peso tan grande que hay en tu pecho y tu espalda. Por ese dolor que llevas cargando y no has sido capaz de sacar de tu corazón. Y mientras sigas allí, cada día será mucho peor.
La relaciones con nosotros mismos
A veces nos preguntamos ¿Por qué me pasa esto a mi? Y, si haces un análisis sincero, vas a encontrar la razón. Todos sabemos lo que estamos haciendo mal ¿Acaso eres disciplinado, constante, buen hijo, buen esposo, estás dando tu 100%? ¿O eres de aquellos que hieren, que ofenden, que menosprecian, que postergan? La única forma de ser feliz es estando en paz contigo mismo. Si no hay paz en tu interior, hay una voz que causa el efecto contrario. Cuando no estas actuando de forma correcta siempre hay algo en ti que te repite: no lo hagas. Cuando haces las cosas bien, solo te inunda un sentimiento de felicidad absoluta.
Entonces cada vez que haces algo malo, es como si le sumaras peso a tu mochila. Cada vez que te desquitas con otra persona, estás sumando peso a tu mochila. Y con cada acto mal realizado la carga se aun más difícil de soportar. Tu mente estará tan recargada que terminarás enojado contigo mismo. Empezarás a tratarte mal: no puedo, soy un inútil, no merezco el cariño de nadie. Termina con ello, aliviana esa carga. Trabaja en ti. Reconoce todo aquello que estás haciendo mal y comienza a cambiarlo. Pide esa disculpa que no te has atrevido a pedir, da ese abrazo que te hace falta. Todos cometemos errores. Mientras sigas cargando con todas esas cosas negativas no tendrás una vida tranquila.
Perdónate, ámate, a sincérate con tu interior. Nunca es tarde para cambiar nuestra mala actitud. Cuando empieces a liberarte de eso verás como logras conciliar el sueño, verás como desaparece el estrés, el dolor en el cuello. Porque mientras estés actuando mal seguirán ahí contigo.
Salud física

La salud mental y física van de la mano. Si no tienes buena salud mental, lo más seguro es que tu cuerpo no esté respondiendo de forma adecuada. Como te comenté hace un momento, los sentimientos negativos nos hacen realizar movimientos involuntarios como: la contracción de los músculos; presión en zonas del cuerpo como las manos y la mandíbula. Además, los dolores de cabeza serán tu fiel compañía. Cuando estamos atravesando situaciones poco favorables las migrañas aparecen ¿Por qué? Porque estamos recargando nuestro cerebro. Darle y darle vueltas a una mala situación logra sobrecargar nuestra mente e inflamar ciertas zonas, dependiendo del problema. Pues hay una zona específica en nuestro cerebro para cada actividad y dependiendo de lo que esté mal en ti, se enferma una zona u otra.
Además, cuando estamos bajo situaciones estresantes nuestro cerebro libera ciertas hormonas. Estas hormonas en exceso son las encargadas de empezar a enfermar nuestro cuerpo físico. El exceso de esta sustancia incluso puede bajarte la presión y causarte ataques de pánico. La depresión tiene varias etapas. Inicia con el aburrimiento y la falta de ánimo y; en etapas más avanzadas, enferma tu cuerpo y, puede llevarte a tener pensamientos suicidas ¿Y sabes por qué sucede esto? Por aguantarte malas situaciones, por soportar personas, por no darle un alto a tiempo a lo que te incomoda. No te dejes hundir, no llegues a tal punto por querer conservar una relación o u puesto. Tu salud física y mental valen mucho más que cualquier cosa en el mundo. Elígete siempre.
La mente y las enfermedades
La mente y el cuerpo interactúan de una forma tan poderosa, que juntos pueden desencadenar todo tipo de enfermedades. Aun están averiguando la forma en como funciona pero es posible que cada sentimiento esté ligado a un órgano vital. Como les comentaba hace un momento, el estrés y la ansiedad logran causar migrañas e incluso estreñimiento. También pueden acelerar enfermedades como la diabetes y la hipertensión. El odio y los sentimientos negativos muy intensos pueden desencadenarte problemas como ataques al corazón, problemas de circulación y también la enfermedad de párkinson. Pues cuando experimentamos emociones fuertes se ven afectados nuestros nervios. Si solemos reaccionar mal a cualquier situación el desgaste va a ser constante lo que va a acelerar el deterioro del sistema nervioso.
Todos los nervios del cuerpo se desprenden de nuestro cerebro y se conectan directamente a nuestros músculos y órganos. De esta forma es que podemos realizar nuestras actividades. Cuando pensamos en caminar, nuestro cerebro envía la orden a los músculos de las piernas por medio de los nervios y hay una reacción inmediata. Cuando retenemos sentimientos negativos estos envían señales de compresión tanto a los músculos como a nuestros órganos vitales. Por ello, empezamos a sentir dolor muscular o a dañar nuestro sistema interno; por lo tanto, tu mente afecta tu salud sin que te enteres. Incluso, si piensas que estás enfermo de algo sin estarlo puedes enfermarte de verdad.
¡Ojo chicos!
Nuestra mete es tan poderosa que si tu piensas que no puedes caminar, tus músculos no reaccionan. Si tu decides no moverte, va a llegar el momento en que ya no podrás hacerlo. Hay pacientes mentales que han sufrido estos cuadros clínicos. Su afección los lleva a pensar que no pueden caminar y sus piernas dejan de funcionar. Por eso, pongan mucha atención a lo que están deseando. Pongan mucho cuidado a lo que se están repitiendo internamente. El pensamiento es muy poderoso y, si se dejan dominar por lo negativo, terminarán bajo situaciones muy poco favorables ¿Te ha quedado claro cómo tu mente afecta tu salud? Déjame la respuesta en los comentarios.

Aluna Duque
Sígueme en mis redes sociales




