Desde tiempos inimaginables hemos sido competitivos, hemos luchado contra el otro por la obtención de los recursos y demás. Desde pequeños nos enseñaron a ganar medallas y primeros lugares superando a los demás; no obstante, nunca nos dijeron que incluso para superar records primero debemos trabajar en mejorarnos a nosotros mismos. Para ser bueno en algo debes de ser disciplinado y constante. Si no eres esa persona, si no te gusta trabajar en ti, si prefieres otras cosas antes que el perfeccionamiento de tus metas y objetivos, no llegarás muy lejos. Lo que te lleva a ser mejor es la práctica constante, la lucha diaria, el aprender cosas nuevas, el ver nuevas opciones, el innovar, el desarrollarte aun más, el no quedarte con lo que tienes y, el entender que, la competencia es contigo.
Del conformismo parten muchos de nuestros problemas. Cuando te conformas con lo que tienes y de quién eres, nunca lograrás avanzar ni romper nuevos niveles. Frases como “es que así nací” “así me criaron “así soy yo” “así moriré” “eso es para los que pueden” “ya estoy muy viej@” EXCUSAS. Cuando de verdad quieres algo, no hay nada que pueda limitarte ni hacerte poner un escudo de duda o confort. Las excusas se inventaron para aquellos que no están dispuesto a hacer lo suficiente para triunfar en sus campos laborales. Las excusas son esa pared tras la que se esconden aquellos que se han dejado llevar por lo que dicta la sociedad, por el modelo social que está diseñado para hundirte en depresión y ligarte a cosas banales que solo te destruyen.
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La competencia es contigo, mira hacia adentro
Trabajar en ti es precisamente liberarte de todo aquello que te está haciendo excavar ese túnel oscuro y profundo. Liberarte de todos los malos patrones y hábitos que te enseñaron y te están llevando a hacer poco o nada por ti ¿Qué debes hacer entonces?
Chicos, como siempre les digo, la mejor forma de trabajar en nosotros es: conociéndonos. La mayor parte del tiempo estamos viviendo tan en automático que no nos damos cuenta ni siquiera de qué estamos haciendo, por qué, ni para qué. Vamos muchas veces por la vida de un lado a otro sin saber qué es lo queremos, sin tener un plan o un propósito. Nos encargamos de vivir en piloto automático, y aunque no es un delito, si es algo importante por mejorar ¿Cuál es entonces la tarea principal?
La competencia es contigo: encuentra un propósito

La mejor forma de motivarnos y empezar a hacer aquellos cambios que tanto necesitamos es: encontrar un propósito. Como te mencionaba, el conocerte es principal y fundamental. Cuando te conoces y te exploras descubres para qué estás hecho. Pregúntate entonces ¿Qué es lo que más te gusta hacer que pueda generarte ingresos y, de paso, ayudar a la sociedad? Debe ser algo que disfrutes, que te ayude a edificar y, que se pueda construir en grande. Yo los invito chicos a que tengan ideas de proyectos con objetivos de crecimiento extremadamente grandes. Sueñen con grandes compañías y negocios muy exitosos; piensen en empresas que se puedan internacionalizar, en grandes imperios. Recuerden siempre que todo lo que sueñen lo pueden materializar si trabajan de forma constante.
Tengan metas muy altas siempre. Miren chicos, hoy en día hay muchas facilidades para vender nuestros productos o servicios. Internet se ha convertido en una gran herramienta para ayudarnos a alcanzar el éxito que nunca antes habíamos imaginado. Hay muchos testimonios de personas que iniciaron a construir su marca en redes desde cero y, hoy en día gozan de un publico objetivo y clientes potenciales. Todo inicia en cero, lo importante es que inicie. Encontrar tu propósito te hará apretar ese botón de encendido en tu interior. Trabajar por aquello que quieres será tu impulso para salir de donde estás.
La competencia es contigo: no mires a los lados

No importa si tu vecino, amigo, familiar o compañero están o no haciendo algo por sus vidas. Deja de mirar al otro y escudar tu falta de accionamiento en la procrastinación de los demás, disculpa si sueno ruda pero en algunos momentos es importante que nos miremos al espejo y seamos directos con nosotros mismos.
Lo que importa es lo que estás haciendo tú. Lo que otra persona hace solo debe importarte cuando te afecta de forma directa. Si alguien te está lastimando o haciendo daño es simple: córtalo de raíz, aléjalo de tu espacio. Además de su relación contigo, no hay nada más por lo que tengas que mirar hacia otro lugar que no sea el tuyo.
Lo que tú no hagas por ti, nadie te lo va a sumar con su esfuerzo. El encargado de construir la vida que sueña y quiere eres tú. Quien toma la decisión diaria de solo observar al otro eres tú. La competencia es contigo, deja de mirar al lado.
Cuando quieres ser mejor por sobrepasar a los demás la vida se encarga de darte lecciones drásticas ¿Por qué? Porque el ego y el éxito no son amigos ¿Qué te ganas con ser rico y tener grandes cargos de consciencia, intranquilidad y preocupaciones? Quizá alcances la cima, pero llegarás solo. ¿Y qué pasa cuando llegas arriba después de haber trabajado de forma honesta? te sentirás orgullosos de ti y lo que has logrado, rodeado de las personas que amas y con un gozo interno incomparable.
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¿De qué se tarta entonces?
La competencia es contigo, compararte solo te llevará a la frustración “es que ella tiene” “es que él vendió” “es que aquel hizo”. La inseguridad es un arma mortal. Chicos para ser grandes empresarios primero deben ser grandes seres humanos. Primero es el ser y como consecuencia van a tener.
Cuando empiezas a trabajar en ti y en lo que quieres, tu energía, tus relaciones, tus decisiones y tu forma de actuar las ejecutarás de forma más consciente, lo que te hará crecer interiormente de una forma increíble. Cuando estás completo por dentro, todo a tu alrededor funciona bien. Pero, si estás roto, inseguro, conforme, y preocupándote más por que hace el otro, nada te resultará como quieres.
Como aclaración final, no está mal sentirte triste, ni quebrado por dentro, lo importante es que utilices esas emociones como una catapulta para mejorar drásticamente tu calidad de vida.
Entiende que la persona que sueñas ser y en quién quieres convertirte depende de ti en un 100% por eso la competencia nunca es con el otro, es con tus miedos, la indisciplina y con las faltas en el compromiso. Recuérdalo siempre: la competencia es contigo.
¡Chicos! gracias por haber llegado hasta aquí, espero que aprovechen esta información al máximo y, cualquier duda o inquietud que tengan no duden en dejarla en los comentarios.

Alana Duque
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