El arte del perdón

El arte del perdón

Hola chicos, en este post les quiero hablar sobre el arte del perdón. Exploraremos sobre algunas interrogantes que suelen acudir a nuestra mente cuando pensamos en el perdón y su significado real, y les contaré sobre los beneficios de perdonar. Se han preguntado ¿Qué significa perdonar? ¿Cuándo es necesario perdonar y por qué? Entonces sigan leyendo y despejemos esas dudas.

El arte de perdonar, no es tema fácil, sin embargo para entrar en él, debemos despojarnos del orgullo y permitir que nuestra mente se conecte más estrechamente con nuestro corazón. La filosofía, ha tratado por mucho tiempo de establecer los principios del perdón. Aunque es cierto que hay acciones difíciles de perdonar, no podemos perder de vista todos los beneficios que nos brinda el saber perdonar. Veamos en principio, como se define el perdón:

¿Qué es el perdón?

Existe consenso sobre la definición del perdón, por lo tanto, la más aceptada es que el perdón, es el acto de cambiar emociones, sentimientos y conductas destructivas hacia alguien que nos ha causado daño. Esto significa, modificar la actitud negativa previa, en una acción constructiva que nos libere del rencor.

Entonces, podemos decir que perdonar, es cesar en nuestra actitud negativa y dejar de pensar en el agravio de forma voluntaria. En otras palabras, perdonar incluye olvidar. Sobre este punto, es frecuente escuchar a las personas decir “yo perdono, pero no olvido” pero para que el arte de perdonar sea benéfico para quien perdona, es necesario también comprometerse, en el propio interés, a dejar de pensar en el daño recibido.

Esto no es sencillo, especialmente cuando las consecuencias son apreciables a través del tiempo. El arte de perdonar, no se centra en un acto solitario y ocasional de perdonar. Debe ser un proceso continuo que se profundiza conscientemente. Alcanzar un grado completo de perdón, requiere de verdadera constancia y voluntad. El perdón puede entenderse en diferentes niveles.

Al inicio, el arte de perdonar se refiere a dejar a cesar las conductas destructivas, como vengarse o tratar de perjudicar de laguna forma a quien nos ha agraviado e incluso dejar de tener pensamientos negativos o desear el mal a nuestro agresor.

Este, es un nivel básico. El siguiente nivel, se relaciona con la búsqueda de conductas positivas. Es decir, trabajar en un cambio de actitud hacia la persona. Cuando aplicamos el arte de perdonar, y aunado a esto, se reciben las debidas disculpas es posible restaurar la relación. Por supuesto, esto dependerá de la gravedad del agravio recibido.

¿Perdonar y olvidar?

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El perdón, es un proceso que debe llevarse de forma adecuada, sólo así se modificaran las consecuencias para nosotros. En otras palabras, saber perdonar genera cambios en las conductas y en los sentimientos. Dentro de las diferentes teorías psicológicas, se aborda el tema de las emociones como resultado de la conducta y viceversa.

Pero lo importante, es comprender que modificando la emoción hacia la persona que nos ha herido o perjudicado de alguna forma, también cambiamos nuestras emociones.

Perdonar no significa que las emociones o pensamientos cambien de forma inmediata, por eso hablamos de un proceso. Si pensamos en los niveles de perdon, nos daremos cuenta de que es algo que puede ser progresivo. Por supuesto, no es lo mismo perdonar un insulto que una infidelidad. De tal forma, que la calidad y cantidad de sentimientos son variables en cada caso en particular.

Hay varias tesis sobre el arte de perdonar, por ejemplo, se dice que para perdonar es necesario tener grandeza de alma. Una alta calidad humana y la capacidad de perdonar están relacionadas de manera inequívoca. Cuando se piensa en la venganza o se recuerda con emoción lo sucedido, se abre de nuevo la herida. Por eso, los expertos afirman que al perdonar se liberan las cargas emocionales.

El sufrimiento surgido a consecuencia del daño recibido sólo puede terminar una vez que decidimos darle vuelta a la página, por muy difícil que parezca. El rencor es similar a una picadura de serpiente venenosa. Pues aunque la acción de la mordedura es un acto único, el veneno sigue en el cuerpo, causando daños y como recordatorio del hecho.

Para curar la herida, es necesario sacar el veneno del odio y el rencor. Tengamos claro que perdonar no es desistir de la búsqueda de una compensación o de la extinción de una conducta dañina sobre nosotros.

El perdón como recurso terapéutico

Hay muchos beneficios psicológicos que se derivan de saber perdonar. Los efectos sobre nuestros procesos psicológicos son amplios y a largo plazo. Apartando las connotaciones espirituales, el perdón surte un efecto curativo sobre quien perdona. Esto, según las corrientes psicológicas que han incorporado el perdón terapéutico dentro de las prácticas es un proceso voluntario de sanación interna.

Perdonar como recurso terapéutico, es un concepto introducido a la psicología durante los años 70, pero es a partir de las escuelas psicológicas positivistas de los años 90 cuando se convierte oficialmente en una herramienta terapéutica de gran importancia. Ahora quiero dejarles una guía para pedir perdón de la forma correcta. Considerando el impacto sobre nuestra propia vida emocional.

El arte del perdón ¿Cómo perdonar desde la consciencia?

Lo más común en los seres humanos, es que esperemos una compensación emocional de quien nos hace una afrenta o un daño. Es natural y forma parte de nuestra condición humana y no tenemos que sentir vergüenza de esperar y desear que la persona o personas que nos han herido se disculpen o modifiquen las acciones que nos están causando molestias.

Pero no es sano que dediquemos un tiempo excesivo a buscar una compensación o que dediquemos toda nuestra energía en influir para que nos brinden una acción reparadora de los daños recibidos. Ninguna de estas acciones, debe interferir con el desarrollo normal de nuestras vidas ni restar importancia a nuestros valores humanos.

Cuando eso sucede, el perdón es absolutamente necesario para crear distancia emocional. Chicos, si se identifican con estas situaciones es hora de aprender el arte de pedir perdón. Perdonar, conlleva el seguimiento de algunos pasos que te explicare con detalle:

1° Reconocer el daño recibido

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Para comenzar con nuestro proceso, es preciso analizar lo sucedido y el grado de daño recibido. Aceptar y reconocer el dolor y todas las emociones derivadas de la acción de forma objetiva nos permite el alejamiento emocional indispensable para intentar comprender las causas de las acciones del ofensor. Esto puede definirse como un estado de empatía hacia la otra persona que surge a analizar de manera fría las circunstancias que influyeron en su acción

2° Elegir perdonar

Todos tenemos la opción de perdonar. Una reacción más natural y consecuente con el acto, es buscar la venganza, desear que la persona sufra lo mismo que ha causado, esto solemos definirlo como justicia y es lo que todos en algún momento hemos imaginado ante un agravio. Sin embargo, engancharse en este sentimiento solo perpetuara el sufrimiento.

Esta decisión debe estar basada en valores y en la certeza de que perdonando podemos aliviar nuestra situación emocional. El arte del perdón, es un regalo que se otorga si mismo quien sabe perdonar. Dejar de lado nuestros más profundos valores morales y éticos, para centrarnos en la búsqueda de justicia nos puede afectar en todas las áreas de nuestra vida.

3° Aceptar las emociones y pensamientos

Perdonar no significa que debemos ignorar nuestros pensamientos o sentimientos. Por el contrario, reconociendo mis emociones y los pensamientos que se asocian para gerenciarlos apropiadamente es un paso fundamental en este proceso. El problema no radica en tener estos sentimientos o pensar de una forma con respecto al ofensor, sino en dejar que nos dominen al punto de causarnos un daño adicional al que ya hemos recibido.

Está bien estar molesto, triste, ofendido, indignado, e incluso estar deprimidos. Pero no está bien dejar que esos sentimientos perturben tu vida más tiempo del necesario para comprender que el perdón es tu mejor alternativa. Esta aceptación, producirá una serie de cambios en tu perspectiva, pero no pienses que perdonar equivale a extinguir los pensamientos o emociones de forma automática. Recuerda que es un proceso y necesita tiempo.

4° Autoprotegernos es parte del arte del perdón

Cuando estas en una situación de maltrato constante o si eres víctima de una ofensa continuada, tienes que buscar estrategias para auto-protegerte. Es decir, si decides perdonar, no lo confundas con una especie de aceptación o incondicionalidad. Perdonar al agresor no implica que tengas que soportar nuevos daños.

Analiza tu comportamiento frente a la persona, ¿Has favorecido la ofensa? ¿Has permitido el daño de forma consciente? En estos casos, es imprescindible que estudies tus propias circunstancias y apliques estrategias para protegerte de forma permanente. Perdonar no es aceptar que otros pueden lastimarte.

5° Expresar el perdón

Esta expresión no tiene que ser real, puede ser solamente un acto simbólico. Cuando se habla del perdón terapéutico, usualmente se utiliza un sustituto que recibe el perdón. Pero también puede ser un acto silencioso y privado. Esta fase, se puede definir como la oficialización del acto de perdonar y es importante para que tu cerebro reconozca que te acoges de forma voluntaria a la opción de perdonar.

Este simple acto, produce modificaciones en tus pensamientos. Pero es necesario que lo repitas cada vez que lo consideres necesario para recuperar la paz mental. Quiero decir que cada vez que te asalten los pensamientos sobre venganza, el rencor o la tristeza, repitas el acto simbólico y otorgues tu perdón.

Algunas terapias, incluyen ritos específicos o incluso elaboran una especie de ceremonia del perdón, esto dependerá de tus creencias religiosas y de cómo te sientas más cómodo. Cuando deseamos perdonar a una persona de nuestra familia, la pareja o algún amigo, podemos hacerlo de forma directa. Una vez que hayas cumplido con los pasos previos, elige o crea un momento apropiado para expresar tu perdón.

Para que sea efectivo, no incluyas reclamos o reproches dentro de tus palabras. Explica tus sentimientos de forma objetiva si lo deseas pero no caigas en la trampa de permitir que sea un acto de descontrol emocional incoherente con tu propia decisión.

5° Prevenir a futuro

El siguiente paso, es definir de forma concreta, y dentro de lo posible, algunas acciones para que no se repita lo sucedido. Obviamente, este paso depende de las circunstancias que rodean el hecho. Por ejemplo, si recibes un daño de alguien que no conocías antes o que no forma parte de tu vida, este paso debes completarlo de forma individual.

Es decir, evitar ponerte en situaciones similares, o cualquier acción que consideres que podrá evitarte esta situación en el futuro. Si cabe la posibilidad, puedes solicitar la restitución del daño causado.

Beneficios de practicar el arte del perdón

Por ultimo quiero dejarte una lista de los beneficios de practicar el arte del perdón en nuestra vida, derivados de las opiniones de expertos en psicología positiva:

  • Brinda protección contra estados depresivos.
  • Fortalece las relaciones interpersonales.
  • Aporta paz, armonía y serenidad.
  • Aumenta la calidad de nuestras reacciones frente a lo inevitable.
  • Incrementa la autoestima y la seguridad en sí mismos.
  • Reduce los pensamientos negativos.

En suma chicos, el perdón como proceso, nos lleva a recuperar nuestra paz interior y desarrolla sentimientos positivos de benevolencia que nos harán sentir mejor con nosotros mismos. El arte del perdón, radica en hacer del perdonar una acción voluntaria, serena y concreta en la cual elegimos nuestra paz mental por encima de cualquier otro estado de ánimo. El perdón, como acto de amor es la mayor fortaleza de los seres humanos.

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Aluna Duque

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