El ahorro es una actividad que te permite sortear las dificultades económicas y hacer realidad tus sueños, sin que debas acudir a un endeudamiento. Ahora bien, seguro en alguna oportunidad te habrás preguntado cuánto deberías ahorrar cada mes, con la finalidad de tener un capital de respaldo adecuado. Para que tengas respuesta a esta pregunta, te invito a seguir leyendo.
Los expertos en economía indican que no hay hábito más saludable para las finanzas personales, que el del ahorro. Tener un capital de respaldo para situaciones de emergencia, o para acumular dinero para una compra futura, te permite afrontar el mañana en mejores condiciones. Y es que ahorrar implica que hagas algunos pequeños sacrificios en el presente, para mejorar tu calidad de vida en el futuro.
Principales razones para ahorrar
Cuando decides ahorrar lo haces fijando una meta u objetivo, que no es otra cosa que el uso que en el futuro le darás al capital ahorrado. Dicha meta probablemente coincida con alguna de las que a continuación te indico.
1. Cubrir imprevistos
Los imprevistos son situaciones fortuitas e inesperadas, cuya atención implica generar gastos que no tenías previamente contemplados en tus finanzas personales. Para que comprendas mejor qué son los imprevistos, a continuación te indico algunas situaciones que se clasifican como tales:
- Enfermedad.
- Accidente.
- Robo.
- Avería importante en la vivienda o vehículo.
Los imprevistos tienen el potencial de conducir tu economía personal por un camino muy escabroso, si no has tomado previamente las acciones preventivas adecuadas. Por ello es conveniente que recuerdes lo que dicta la sabiduría popular en la frase persona precavida vale por dos, y tomes las acciones correspondientes; como lo son:
- Tomar un seguro, lo que te permite recibir una indemnización cuando sufres un siniestro contemplado dentro de la cobertura de la póliza contratada.
- Ahorrar dinero, para que tengas el capital necesario para afrontar cualquier imprevisto.
Incluso así cuentes con el respaldo de algún seguro, te resulta conveniente disponer igualmente de un capital reservado para atender los imprevistos. Recuerda que en algunos casos los seguros trabajan a contra reembolso, por lo que los gastos en principio deben ser asumidos por ti.
2. Realizar una compra futura

En incontables ocasiones deseas adquirir algunos bienes o servicios cuyo precio está muy por encima de tus posibilidades financieras. En estos casos, una estrategia que puedes emplear es establecer un plan de ahorros que te permita reunir el capital necesario para hacer dicha compra.
Un caso particular de este tipo de ahorro es el que realizas con el fin de comprar algún bien inmueble, como una vivienda, local comercial u oficina. Aunque es muy probable que requieras para ello el auxilio de un crédito hipotecario, igualmente vas a necesitar cancelar una parte del valor de la compra con tu dinero. Ello para pagar la llamada primera cuota o cuota inicial, así otros gastos conexos con los trámites de la solicitud de dicho crédito.
3. Garantizar mejor calidad de vida luego del retiro laboral
Son muchas las personas que establecen un plan de ahorro desde muy jóvenes, con la idea exclusiva de garantizarse un buen nivel de calidad de vida, luego del retiro laboral. Con ello complementan el ahorro para la jubilación que es obligatorio en la gran mayoría de los países latinoamericanos.
Ahora bien, debes saber que dependiendo de cuál sea tu país, hay diferentes instrumentos que pueden resultar más convenientes para este tipo de ahorro. Por ejemplo, en el caso de Colombia, existen los llamados Fondos de Pensiones Privados, que representan una buena opción para este tipo de ahorro.
4. Financiar algún evento futuro
Probablemente entre tus planes incluyes la realización de algunos eventos especiales, tales como celebraciones o viajes de vacaciones. Algunos de esos eventos pueden costarte una cantidad significativa de dinero, por lo que necesitas ahorrar durante un tiempo para así poder financiarlos.
Bien sabes que los hispanoamericanos somos gente muy alegre, que nos gusta reunirnos y celebrar con nuestros allegados, amigos y familiares bajo cualquier pretexto. Y en particular al ocurrir eventos tales como matrimonios, quince años, graduaciones y aniversarios. En este caso el ahorro permite obtener el financiamiento para realizar este tipo de eventos.
Y si tienes el sueño de viajar a un lugar determinado de tu país o del mundo, un plan de ahorro adecuado te ayuda a hacer dicho viaje realidad.
5. Garantizar la educación
La educación, sobre todo a nivel profesional, suele implicar un desembolso considerable de dinero, por lo que es lógico que las personas ahorren para ese fin. Por ejemplo, es típico que los padres creen un fondo de ahorro para financiar los estudios de sus hijos.
También puedes usar un fondo de este tipo si tienes pensado tomar cursos de profesionalización o estudios de tercer o cuarto nivel. O especializarte en una rama particular de tu oficio, y obtener con ello un certificado que te proyecte como experto. En ambos casos, con la intención de mejorar tus ingresos laborales y/o por libre ejercicio de tu profesión u oficio.
6. Invertir

Te comento que siempre el ahorro y la inversión van de la mano, ya que ambos permiten el aumento de tu patrimonio económico. De hecho cuando realizas una inversión transformas tu capital en una participación o bien, que en el futuro puedes vender y de nuevo obtener capital. Entonces y como puedes ver, en un sentido muy simplificado, invertir es parecido a ahorrar.
Las personas comunes suelen ahorrar para invertir en sus propios emprendimientos, es decir, en algunos proyectos de negocios que desean realizar más adelante en el tiempo. Puede ser que en tu caso particular, desees en un futuro tener tu propia posada, tienda de víveres o puesto de comida. O un emprendimiento más asociado con tu oficio o desempeño, como montar tu propia empresa.
Ahora bien, en términos financieros,inviertes cuando destinas tu dinero a la adquisición de activos que en un futuro te permiten generar dinero. En palabras simples, haces una inversión cuando renuncias a los beneficios que te otorga el dinero en el presente para lograr un beneficio en el futuro.
Por ejemplo, son instrumentos de inversión financiera los siguientes:
- Acciones de una empresa.
- Depósitos a plazo.
- Títulos de deuda
Ahora bien, ¿qué es un plan de ahorros?
Un plan de ahorros es la planificación de los hábitos del ahorro en función de cumplir un objetivo determinado. Luego, tu plan de ahorros te permite conocer en cualquier momento la cantidad exacta de capital que debes reservar periódicamente, así como el destino que se le va a dar a dicho dinero.
Mi propia experiencia indica que no es efectivo ahorrar una cantidad aleatoria de dinero cada mes, en función de la cantidad remanente que dispongas, porque estarás condicionando tu ahorro y podrán llegar meses en los que no ahorres. En cambio, sí lo es que establezcas una cantidad exacta de dinero que vas a dedicar mes por mes a tu ahorro.
Puedes ver el plan de ahorro como tu propia normativa que se encarga de regular la forma como realizas los aportes a tus instrumentos de ahorro. Unas normas que estableces en función del objetivo de tus ahorros, y en concordancia con tus ingresos y egresos.
Para realizar tu plan de ahorros, necesitas realizar los siguientes pasos:
1. Establece tus objetivos

Al iniciar la creación de tu plan de ahorro debes hacerte la siguiente pregunta: ¿con cuál intención realizo mi ahorro? Como ya conociste en este mismo artículo, puede haber varias razones que te llevan a la necesidad del ahorro, y debes identificar cuáles de ellas aplican en tu caso.
Ten presente que este paso es de suma importancia, ya que tu plan de ahorro se construye alrededor del objetivo que tengas para él mismo. Incluso la duración en el tiempo del plan está supeditada a dichos objetivos.
Te sugiero que nunca dejes por fuera en tu plan el ahorro para imprevistos, ya que quieras o no, en algún momento se te presentará una urgencia.
2. Realiza tu presupuesto
El presupuesto es un documento simple, que te permite conocer y proyectar tus gastos personales en función de tus ingresos. Por ello resulta ser una radiografía en alta definición del estado de tus finanzas, y te permite, entre otras cosas, determinar tu capacidad real de ahorro.
Tu presupuesto personal te facilita responder a varias preguntas que seguro ya te has hecho en varias oportunidades:
- ¿Cuál es mi capacidad real de ahorro?
- ¿Necesito aumentar mis ingresos para poder ahorrar?
- ¿Qué hábitos de consumo debo modificar en pro del ahorro?
Si luego de realizar tu presupuesto descubres que tus ingresos superan a tus egresos, ¡buenísimo, tienes capacidad para ahorrar! Pero si ello no ocurre, ¡no te preocupes!, solo debes modificar tus hábitos de gastos.
Te recomiendo leer: El arte de hacer presupuestos.
3. Establece tus directrices de ahorro
Las directrices de ahorro no son otras cosas que las reglas que usarás en tu plan de ahorro, y estas incluyen qué porcentaje de tus ingresos dedicas a este fin. Es importante que acá establezcas reglas que realmente puedas cumplir a cabalidad, o todo tu trabajo de planificación será infructuoso.
Lo más importante de este paso es que determines la fracción de tus ingresos que vas a colocar en condición de ahorro. Te recomiendo que lo hagas en términos porcentuales de tus ingresos, ya que estos últimos pueden variar de mes a mes. Y con esta medida evitas que tus ingresos extraordinarios los uses para realizar consumos igualmente extraordinarios.
En particular te recomiendo que uses las siguientes reglas:
- 10% de tus ingresos ordinarios y extraordinarios lo dediques al ahorro para atender imprevistos.
- 10% de tus ingresos ordinarios lo reserves para otros tipos de ahorros, o para inversión.
- 30% de tus ingresos extraordinarios lo emplees en otros tipos de ahorros, o para inversión.
Principales instrumentos financieros de ahorro

Una vez que conoces cuál es tu plan de ahorro, lo que te resta es seleccionar el o los instrumentos que vas a emplear para tal fin. Las instituciones bancarias te ofrecen diferentes instrumentos que se caracterizan por el respaldo que le ofrecen a tu dinero. Además muchos de ellos te brindan rentabilidad, es decir, te permiten incrementar tus ahorros mediante el pago de interés.
Los principales instrumentos de ahorro tienes a tu disposición son los siguientes:
1. Cuenta de Ahorro
Una cuenta de ahorro es un instrumento de ahorro de dinero, que posee la ventaja de mantener tus ahorros con disponibilidad inmediata. Esto significa que puedes retirar tu dinero en depósito tan pronto como lo decidas, sin recibir penalidad por ello.
Una cuenta de ahorro es el instrumento perfecto para tus ahorros dedicados a imprevistos, ya que apenas ocurra alguna emergencia, puedes disponer de la totalidad del capital ahorrado. Y no resulta apropiado para otros tipos de ahorro a largo plazo, debido a que su rendimiento es inferior al de otros instrumentos.
2. Depósito a plazo fijo
Un depósito a plazo fijo es un instrumento de ahorro que te permite obtener un mayor rendimiento de tu dinero, sacrificando para ello su disponibilidad. En este caso se establece un plazo en el que colocas tu dinero, y durante el mismo no puedes retirarlo sin sufrir una penalización o pago adicional.
Este instrumento es ideal para cualquier tipo de ahorro a mediano y largo plazo, siempre que el mismo no sea realizado para atender emergencias. Resulta ventajoso debido a que ofrece tasas de interés muy superiores a la ofrecida por una cuenta de ahorro.
3. Plan personal de retiro privado
Este es un instrumento de ahorro cuyo objetivo es garantizar tu disponibilidad de capital, una vez ocurra tu jubilación. Es un ahorro programado que te permitirá contar con un ingreso mensual y mejorar tu calidad de vida, una vez llegue el momento de tu retiro.
En algunos países latinoamericanos estos planes se presentan en forma de fondos de pensiones con administración privada, los cuales además de captar y custodiar los ahorros, realizan inversiones en nombre de sus asociados. Con ello pueden ofrecer una mejor rentabilidad que cualquiera de los dos instrumentos de ahorro que previamente te señalé.
En resumen, un plan de ahorro es una metodología que te permite conocer cuánto deberías ahorrar cada mes. Mi recomendación final es que ahorres al menos un 10% de tus ingresos en una cuenta de ahorro para atender los imprevistos. Y cuanto menos un 10% en otro tipo de instrumento más rentable, para otros tipos de ahorro a mediano y largo plazo.

Aluna Duque
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