Aprende a inviertir en fondos de inversión

Cómo invertir en fondos de inversión

Los fondos de inversión son instrumentos que te permiten invertir dinero en los principales mercados financieros del mundo. Su actual popularidad se debe a que dan la oportunidad de colocar modestas cantidades de dinero en carteras que ofrecen una alta posibilidad de generar rendimiento. Por ello, te invito a descubrir en las  siguientes líneas cómo invertir en fondos de inversión.

Una de las principales limitantes que tenemos los ciudadanos comunes para participar en los mercados financieros, es que disponemos de poco capital para crear una cartera de inversión diversificada. Algunos expertos en el área indican que un inversor individual requiere de al menos unos 120.000 dólares para generar una combinación de instrumentos de inversión que equilibre la rentabilidad y con el riesgo.

Afortunadamente para ti y para mí, existen instituciones de inversión colectiva o fondos que se dedican a realizar participaciones en los mercados de valores. Estas se encargan de agrupar los aportes de capital de inversores individuales y gestionarlos de acuerdo a determinada filosofía previamente establecida. Y luego reparten la renta obtenida entre los participantes, descontado el pago por el servicio de gestión del fondo.

Luego, un fondo de inversión no es más que una empresa dirigida por expertos financieros, que se dedica a invertir en nombre de un grupo de personas o participantes. La inversión la realiza en una cartera de activos bien definida y correlacionada, siguiendo una política que es conocida por todos sus participantes.

Respecto a la política de inversión, los fondos originalmente se orientaban hacia las inversiones conservadoras de muy bajo riesgo. Sin embargo en la actualidad hay fondos para cada gusto, incluyendo algunos de naturaleza especulativa que ofrecen altos rendimientos a corto plazo, pero con un riesgo elevado. 

Y ya que te estoy hablando de rendimiento y riesgo, te recuerdo que como ocurre en los juegos del casino, mientras más arriesgas en una inversión esta puede generarte mayor rendimiento. Así que cuando acudes a un fondo de inversiones conservador, prefieres sacrificar algo de rentabilidad para garantizar la seguridad de tu dinero. Por el contrario, si participas en un fondo especulativo aceptas un alto riesgo de perderlo, esperando con ello obtener una mayor renta.

¿Qué tipos de fondos de inversión existen?

Aprende a invertir en fondos de inversión

Te comento que en el mercado financiero existen tantos tipos de fondo de inversión como perfiles del inversionista encuentras. La clasificación que opino mejor se ajusta a quienes inician con este tipo de fondo, es la que se basa en el factor conjunto riesgo-rentabilidad. Por ello, es justo esta clasificación la que te hago conocer a continuación.

Fondos de renta fija

Se especializan en activos de renta fija, por lo que ofrecen un bajo riesgo y rentabilidad. Los activos preferidos por este tipo de fondo son:

  • Obligaciones.
  • Bonos de deudas, incluyendo las soberanas.
  • Letras del tesoro.

Los fondos de renta fija son ideales para los inversionistas conservadores, que anteponen la seguridad de su dinero a la rentabilidad, y que buscan dividendos a corto plazo.

Fondos de renta variable

Como bien lo indica su nombre, este tipo de fondo coloca el patrimonio en instrumentos de renta variable, principalmente en acciones. Con ello sacrifican algo de seguridad para  esperar mayor rentabilidad, lo que los hace ideal para los inversionistas arriesgados, que buscan gran rentabilidad en inversiones a largo plazo.

Fondos mixtos

Estos tipos de fondo tienen la política de Invertir una parte de su patrimonio en renta fija y otra en renta variable, en proporciones previamente establecida, equilibrando así el riesgo y la rentabilidad. Por lo anterior son propicios para los inversores que buscan una renta en mediano plazo.

Fondos globales

Son similares a los fondos mixtos, excepto porque no establecen una proporción de inversión entre renta fija y renta variable. Por ello tienen la libertad de moverse dentro de una y otra, según la tendencia que muestre el mercado. 

Si bien la movilidad tiene la ventaja de permitir aumentar la rentabilidad, esta termina dependiendo de la pericia de los gestores del fondo. No te recomiendo este tipo de fondo, a menos que seas un inversor versado y tengas la capacidad de analizar el perfil de las personas que gestionan el fondo.

Fondos target o garantizados

Este tipo de fondo garantiza una determinada revalorización del dinero, en un plazo de tiempo estipulado. Entonces, para sus participantes funciona como una especie de depósito a plazo fijo, en el sentido que previamente se puede establecer su rentabilidad.

La política de estos fondos es iniciar con inversiones de riesgo moderado para lograr la rentabilidad deseada.  Y luego conforme dicha meta se alcanza, se pasa a invertir en instrumentos más conservadores.

Fondos especializados

Son fondos poco convencionales, que operan principalmente en el  mercado de los Estados Unidos de América. Entre estos se encuentran:

Por la complejidad que presenta este tipo de fondo, te aconsejo que no participes en ellos sin que previamente estudies a cabalidad como funcionan.

Adicionalmente, en los mercados financieros del mundo, los cinco tipos de fondo que antes te señalé se presentan con alguna orientación particular. Por ejemplo, hay fondos de renta fija a corto plazo así como a largo plazo. También fondos de renta variable dedicados al mercado monetario, al de los metales de uso industrial, etc.

Cómo invertir en fondos de inversión

Como has podido observar, participar en un fondo de inversión es una forma sencilla y relativamente segura de invertir tu dinero. Y te subrayo que es relativa su seguridad, para enfatizar lo que ya conoces: toda inversión tiene asociada el riesgo de no obtener la rentabilidad esperada.

Si te dispones a invertir en este tipo de instrumento, te recomiendo seguir los pasos que te enuncio a continuación. Así estarás aumentando la posibilidad que la experiencia de invertir te resulte satisfactoria y beneficiosa.

Los pasos que te recomiendo seguir son los siguientes:

1. Fija una meta y un plazo

Cuando ahorras o inviertes tu dinero, lo haces en función de satisfacer algunas necesidades o deseos en un futuro próximo o lejano. Tus motivos son los que determinan cuál es el plazo de inversión que necesitas, e incluso cuánto estás dispuesto a arriesgar por ellos.

Luego, antes de invertir en un fondo debes establecer para qué usarás luego el capital que en el presente deseas invertir. Si es una meta a largo plazo, entonces puedes invertir en fondos  de riesgo moderado, como los fondos de renta variable o fondos mixtos. Por el contrario para inversiones a corto plazo, resultan adecuados los fondos de renta fija o los garantizados.

2. Establece el nivel de riesgo

¿Eres una persona de carácter conservador, o más bien te identificas por tener de temperamento audaz? Responder a esta interrogante te va a permitir selecciona el nivel de riesgo con el cual puedes identificarte y sentirte a gusto.

Con lo anterior no quiero indicarte que si te gusta sentir la adrenalina de apostar para lograr el máximo beneficio, debas participar en fondos de alto riesgo. Como ya te comenté, el nivel de riesgo depende más que todo del plazo y la meta que has establecido. Pero por ejemplo, entre los fondos de renta fija, que son de naturaleza conservadora, hay algunos que asumen mayor riesgo que otros. Y si eres audaz, un mayor riesgo en el  fondo de renta fija puede resultar el más apropiado para ti.

Un consejo que siempre doy a mis allegados, es que trabajen con un nivel de riesgo que esté en concordancia con su personalidad. Observa que si eres conservador y optas por un riesgo moderado, es probable que la inversión te genere cierto nivel de angustia y estrés, situación que debes evitar.

3.  Determina cuánto dinero estás dispuesto a invertir

Cómo invertir en fondos de inversión

En este punto es importante que realices tanto tu balance personal como tu presupuesto, y determines con ellos la cantidad de dinero que puedes colocar en fondos de inversión. Muchos fondos exigen una cantidad mínima de dinero para participar en ellos, de allí la importancia de este valor.

También es vital que comprendas que un fondo de inversión no presenta la liquidez de una cuenta de ahorro o corriente. Por ello, una vez colocas el dinero en el fondo, recuperarlo no te será tan simple como acudir a la taquilla de un banco o a un cajero automático. Luego, nunca coloques en un fondo de inversión dinero que pienses usar para solventar imprevistos o atender emergencias futuras.

4. Selecciona el fondo adecuado a tus intereses

El proceso de selección lo inicies con el análisis de las opciones que dispones en el mercado nacional o foráneo, según prefieras y esté a tu alcance. Es importante que estudies solo las opciones correspondientes al tipo de fondo que esté en sintonía con:

  • El objetivo que te has establecido.
  • El plazo de inversión que requieres.
  • El nivel de riesgo que deseas asumir.
  • La cantidad de dinero que dispones para la inversión.

Ye aconsejo que el análisis realices estudiando los respectivos folletos técnicos – informativos de los correspondientes fondos de inversión, generalmente disponibles en Internet. En ellos encontrarás toda la información que necesitas en tu análisis, incluyendo:

  • Perfil de riesgo, que es el nivel de riesgo con el que trabaja el fondo.
  • Duración recomendada de la inversión, que te indica cuál es el plazo que el fondo recomienda para maximizar la rentabilidad.
  • Tipos de activos en los que el fondo invierte, lo que determina el mercado en el que trabaja. Acá es importante que evalúes la diversificación de la cartera de dichos activos.
  • Objetivo de la gestión. Generalmente es la rentabilidad, que puede o no estar garantizada. Pero en el caso de los fondos especiales, puede adicionalmente indicar que sigue un índice, o replica de una cartera determinada.
  • Comisiones aplicadas. Es el porcentaje que cobran la sociedad gestora y la sociedad depositaria del fondo, como honorarios por sus servicios. También puede incluir la comisión de suscripción.
  • Reglas operativas de suscripciones, traspasos y reembolsos.

El valor de las comisiones se establece como un porcentaje del capital invertido, y no debes perder de vista este dato. Por ejemplo, si un fondo ofrece una rentabilidad del 3,0% del capital invertido y tiene una comisión del 1,0%, la rentabilidad neta del fondo para los inversionistas es del 2,0%. Luego por cada 100 $ invertidos, el gestor del fondo retribuye 2$ al participante, y obtiene 1$ por sus servicios.

También en algunos fondos debes pagar una comisión o cuota por suscripción, que puede llegar a ser excesivamente alta. En este caso, te invito a analizar con detalle el posible rendimiento que ellos ofrecen, ya que en muy probable que termines ganando mucho menos que quienes gestionan tu dinero.

Otro punto que debes indagar es si al fondo accedes directamente con su sociedad gestora o lo hace a través de algún intermediario financiero, tal como una sociedad de valores o un banco.  La segunda opción siempre brinda mayor respaldo al inversor, aunque suele presentar comisiones más elevadas.

Por último, no olvides consultar en Internet la opinión que tienen los usuarios de los diferentes fondos. Eso sí, debes leerlos con detenimiento para detectar las opiniones que corresponden a campañas publicitarias disfrazadas o a una estrategia de difamación de su competencia.

Llegado  a este punto, ¡ya puedes elegir el fondo que mejor se adapte a tu necesidad particular!

5.  Realiza un seguimiento de la rentabilidad

Considera que tu inversión es un ser viviente, que necesita de tu atención y cuidado para crecer y fortalecerse. Por ello es necesario que realices un seguimiento continuo y apliques correctivos cuando sea necesario.

Te recomiendo anualmente evaluar el rendimiento que te ha estando otorgado el fondo, y determinar si corresponde a tus objetivos. Si el rendimiento ha sido elevado y todo indica que esta tendencia se mantendrá en el tiempo, puedes incrementar tu participación en el fondo. Por el contrario, si la rentabilidad ha sido pésima y todo señala que lo seguirá siendo en los próximos años, es mejor que vendas e inviertas en otros fondos.

Aluna Duque

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