Cómo hacer inversiones inteligentes

Aprende a hacer inversiones inteligentes

Puedes pensar que una inversión inteligente es aquella que tiene el potencial de brindarte el máximo beneficio. En fin, toda inversión se hace en búsqueda de una rentabilidad, y mientras esta sea mayor, mejor resulta aquella para el inversor. Sin embargo y como verás a continuación, cualquier inversión tiene asociada un riesgo que debe ser considerado al momento de evaluarla, y este es un factor que determina si una inversión es inteligente.

Debido a que necesitas (y te recomiendo) conocer qué es el riesgo de una inversión antes de poder evaluar si una inversión particular es o no inteligente, comienzo mi blog explicándote qué significa y cómo puedes trabajarlo.

¿Qué es el riesgo de una inversión?

El riesgo de una inversión es la probabilidad que el rendimiento de la misma sea menor a lo esperado, es decir, que la inversión no brinde la rentabilidad que previamente estimaste. Luego y desde el punto de vista del inversionista, dicho riesgo es la ausencia de certeza acerca del rendimiento futuro de la inversión.

Son muy variados los factores que producen el cambio del valor de la inversión a lo largo del tiempo, y que lo conduce a la baja o a la alza. Como el comportamiento de estos factores durante el periodo de inversión es impredecible, entonces no hay certeza sobre el rendimiento que va a producir la inversión. También, siempre existe la probabilidad de que ocurra algún evento con consecuencias desfavorables para la inversión, que causen que los beneficios obtenidos resulten inferiores a los esperados, o más aún y lo más temido de todo, que no exista un retorno alguno.

El grado o nivel de riesgo de una inversión es un factor que resulta determinante al momento de establecer si la inversión resulta o no inteligente. Es por esto que te cuento los diferentes grados de riesgo que puede tener las inversiones.

Riesgo bajo

Consejos financieros Aluna Duque

Para este caso existe una muy baja probabilidad de que la inversión no resulte rentable, por lo que es casi seguro que obtendrás algún beneficio. Sin embargo, una inversión de bajo riesgo se caracteriza igualmente por generar bajas ganancias, en comparación con las generadas en inversiones con otros niveles de riesgo. A menor riesgo, menor ganancia y a mayor riesgo… ¡sí! Exacto.

Los instrumentos de inversión de bajo riesgo suelen estar asociados con instituciones gubernamentales o bancos, que ofrecen una alta solidez y presentan una baja probabilidad de quiebra.  Son ejemplo de instrumentos de inversión de bajo riesgo los siguientes:

  • Cuentas de ahorros.
  • Certificados de depósito.
  • Bonos de ahorro de Estados Unidos.
  • Acciones blue chip.

También la adquisición de bienes inmuebles para uso residencial o mixto residencial – comercial, está catalogada como una inversión de bajo riesgo.

Te recomiendo leer: El poder del interés compuesto

Riesgo medio o moderado

En este rango están las inversiones que presentan una significativa probabilidad de no resultar rentables, ya que su valor en cortos periodos de tiempo presenta una alta variación. Sin embargo, a largo plazo este valor presenta una tendencia histórica al alza, por lo que se espera que se mantenga durante la inversión.

Para explicarte a detalle qué es una inversión de riesgo moderado, te cuento el ejemplo de la inversión en oro físico. El precio del metal áureo en el mercado muestra importantes variaciones de un día a otro, por lo que su valor en una semana puede aumentar o disminuir significativamente. Pero cuando analizas la variación del precio promedio en cada semestre, puedes notar que este presenta tendencia al alza. Por ello, más allá que el precio del oro resulte volátil en periodos de días, a largo plazo tiende a aumentar.

En general, las inversiones de riesgo moderado permiten que mantengas tu inversión rentable a largo plazo. Por ello son las predilectas de los inversores que buscan buenos dividendos, y protección para su dinero durante largos períodos de tiempo.

Aprende a hacer una inversión inteligente

Estos son algunos ejemplos de instrumentos de inversión de moderado riesgo los siguientes:

  • Inversiones en la bolsa de valores, en acciones no especulativas.
  • Compras físicas de metales preciosos e industriales.
  • Fondos de inversión de riesgo medio.
  • Bonos de deuda.

Adicionalmente, la adquisición de bienes inmuebles para uso de oficina o vivienda vacacional son consideradas inversiones de riesgo moderado.

Como seguro ya concluiste, las inversiones de riesgo moderado ofrecen mayor beneficio que las de riesgo bajo, debido a que en ellas expones más tu capital. Por otra parte, requieren más atención de tu parte a la señales del mercado, para tomar las acciones que te garanticen el logro de los beneficios esperados.

Riesgo alto

En este caso el riesgo de no obtener el beneficio esperado es muy elevado, debido a la naturaleza especulativa del mercado u otras circunstancias que la afecten. Este riesgo es recompensado con un alto rendimiento, que brinda la oportunidad de obtener unas considerables ganancias a corto plazo.

Algunos instrumentos de inversión de alto riesgo:

  • Acciones bursátiles especulativas.
  • Derivados.
  • Forex o intercambio de divisas.

Bajo ninguna circunstancia te recomiendo que realices inversiones de riesgo alto, sin que primero obtengas una formación técnica que te permita asumirla adecuadamente. También, este tipo de inversiones resulta propicio para ti, solo si te consideras una persona tranquila para ver los resultados y que cuentes con el tiempo para dedicarte al seguimiento diario de tu inversión.

Relación beneficio – riesgo de una inversión

Sin dudas la inversión ideal para cualquier persona es la que ofrece un alto beneficio con un muy bajo riesgo. Pero en líneas anteriores ya te conté que el beneficio de una inversión resulta siempre proporcional al riesgo asumido, por lo que buscar la inversión ideal es complicado.

La estadística puede darte una mano en el análisis beneficio – costo, mediante el simple cálculo del llamado valor esperado. Para que comprendas el concepto te presento un ejemplo relacionado con la ruleta americana de un casino.

Si apuestas en la ruleta a un único número (apuesta simple), tu probabilidad de ganar es de 1/37, y puedes obtener 35$ por cada dólar apostado. En cambio si optas por la jugada llamada docena (un grupo de doce números), tu probabilidad de éxito es de 12/37 y la ganancia resulta de 2$ por cada dólar apostado. Luego, por cada dólar apostado en promedio ganas en la apuesta simple  1/37*35 = 0,954 $ y en la docena 12/37*2 = 0,649 $.

¿Ya lo notaste?

En principio resulta más rentable apostar a un número individual que hacerlo a la docena, ya que la primera ofrece en promedio mayor beneficio por cada dólar arriesgado. Pero acá la decisión que resulta inteligente es no jugar, ya que en ambos casos estudiados es muy probable que obtengas menos dinero que el invertido, y se cumpla la archiconocida frase la casa siempre gana. Luego, en el caso del ejemplo el valor esperado de tus posibles ganancias te indica que la mejor jugada es no jugar.

Si bien en ocasiones no resulta simple establecer el valor esperado de una inversión, el comportamiento histórico del precio del medio de inversión puede permitir estimarlo. O mejor aún, arrojar luces sobre cómo ha sido anteriormente la relación beneficio – costo, y con ello, cómo se proyecta su comportamiento futuro. 

Consejos para hacer una inversión inteligente

Anteriormente te indiqué que una inversión inteligente es aquella que tiene el potencial de generar un buen beneficio con un riesgo aceptable. Nota cómo la condición anterior aumenta la probabilidad de que tu inversión genere una rentabilidad adecuada en el plazo que has establecido para la misma.

Un refrán conocido ¡y que recomiendo muchísimo! es: no poner todos los huevos en la misma canasta, un consejo que se ajusta a cualquier inversionista inteligente. Y es que la mejor estrategia de inversión es diversificarla en variados instrumentos, que equilibren los riesgos con las posibilidades de ganancia.

¡Toma nota!

Los economistas denominan técnicamente al conjunto de instrumentos y bienes que combinas para hacer tus inversiones cartera de inversión. La forma como organices tu cartera  de inversión debe corresponder a cuál objetivo te has planteado para la misma, y cuánto riesgo quieres correr para lograrla.

Si eres un inversor común, que busca proteger su dinero a mediano y largo plazo, o inviertes como una forma de ahorro para el futuro, tu cartera de inversión debe estar conformada por instrumentos y bienes de riesgo bajo y moderado. Esta es sin duda tu inversión más inteligente, ya que aquellos de bajo riesgo te garantizan rentabilidad a largo plazo, mientras que los de riesgo moderado te permiten incrementar tus posibles beneficios. Y al excluir los de riesgo alto, te proteges de la volatilidad de sus respectivos mercados, que podrían causar incluso la pérdida de tu dinero.

Pero saber que debes invertir en instrumentos y bienes de riesgo bajo y moderado es una cosa, y determinar en qué porcentaje debes combinar cada uno de ellos en tu cartera es otra. En realidad no hay una fórmula mágica para establecer dichos porcentajes, ya que esto depende en principio de tu capacidad financiera. Y en segundo lugar, del riesgo que desees asumir al hacer tu inversión.

Si bien no puedo ofrecerte una fórmula mágica, ¡no te angusties por ello! Siguiendo los consejos que te doy a continuación, encontrarás como distribuir la cantera para que tu inversión sea inteligente.

1. Establece el nivel de liquidez que requieres

Aprende a invertir de manera inteligente

Si no te resulta familiar el término liquidez, te indico que es usado para señalar la facilidad con la cual la inversión puede transformarse en dinero, en un muy corto lapso de tiempo. Para que comprendas mejor este concepto, observa lo siguiente:

  • Si posees una cantidad de dinero depositada en una cuenta de ahorros, y debido a una emergencia necesitas el capital, el proceso de retiro te será extremadamente fácil. Luego, mantener tu dinero en una cuenta de ahorros significa que aquel posee una alta liquidez.
  • Si en lugar de lo anterior tienes el dinero en un instrumento de plazo fijo, igualmente puedes disponer de tu dinero cuando lo necesites, pero en este caso pagando una penalización. Por ello, este instrumento te brinda liquidez, pero siempre que estés  dispuesto a sacrificar la rentabilidad por ello.
  • Ahora imagina que has invertido tu dinero en la adquisición de una oficina en propiedad horizontal, en una edificación donde la mitad de las restantes oficinas aún están en venta. En este caso, si necesitas vender dicho bien para recuperar tu dinero no te será tan simple hacerlo, aun cuando coloques un precio de venta inferior al del mercado. Luego, esta inversión no es líquida.

Si te preguntas cuánto dinero de tu inversión debes mantener en instrumentos que posean liquidez, te indico que alrededor de un 20% está bien. Con ello puedes afrontar los imprevistos que de forma sobrevenida te puedan generar gastos impostergables. Aunque lo ideal es que poseas ahorros para dicho fin, además del respaldo de pólizas de seguro que te amparen contra la ocurrencia de algunos eventos negativos.

2. Establece un nivel de riesgo adecuado a tu personalidad

Inversión inteligente con Aluna Duque

Combinando inversiones de bajo y medio riesgo, puedes establecer un nivel de riesgo que esté en consonancia con tu personalidad. Así, si eres de actitud conservadora, la balanza debe inclinarse hacia las inversiones de bajo riesgo, para que tu cartera te brinde la seguridad que necesitas. Por el contrario, si eres osado debes inclinar la balanza hacia las inversiones de moderado riesgo, buscando maximizar los beneficios.

Sea cual sea tu actitud, nunca olvides que una inversión inteligente diversifica el riesgo, por lo que siempre debes combinar ambos. Te propongo que a lo sumo trabajes con una proporción de 65% – 35% entre el capital colocado en inversiones de bajo y medio riesgo, o viceversa.

3. Diversifica los mercados

Acá me refiero a que combines diferentes instrumentos y bienes que no pertenezcan a mercados relacionados. Con ello logras evitar que una crisis en determinado mercado termine afectando los rendimientos de varias de tus inversiones.

Por ejemplo, no resulta inteligente que tu cartera de inversiones incluya oro físico, acciones en una mina de oro, y derivados del oro en el mercado bursátil. En ese caso  estarías colocando toda tu inversión al mercado del oro, y si este entrara en crisis, podrías perder toda tu inversión.

Con la información que te he dado, ya tienes los conocimientos necesarios para hacer inversiones inteligentes. Para actuar de forma acertada debes siempre diversificar los medios de inversión y sus respectivos mercados, y evitar las inversiones de riesgo alto, dado el carácter especulativo de estas últimas. ¡éxitos con tus inversiones! Cuéntame en los comentarios cómo te parecieron estos consejos.

Aluna Duque

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3 comentarios en “Aprende a hacer inversiones inteligentes”

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