Administrar tu dinero puede resultarte complicado en algunas ocasiones; sin embargo, todo es cuestión de disciplina y organización. Pon tu foco en lo que quieres conseguir a futuro, ¿Cuáles son tus metas a mediano y largo plazo? ¿Ya las tienes claras? Si no es así, te recomiendo que empieces por encontrar tu motivación. Para alcanzar nuestros propósitos, es necesario tener motores que nos impulsen hacia la meta: hacer crecer tu negocio, comprar una casa, salir de viaje. De esta forma crearás un presupuesto y la estructura de todo lo que necesitas para alcanzar aquello que deseas. Debes de fijarte objetivos claros y, además, medibles y coherentes. Debes ir paso a paso, si no estás trabajando por tus primeros objetivos, no puedes enceguecer tu mente pensando en querer alcanzar ya tus metas futuras. Constrúyete día a día, aprende a cuidar tus finanzas personales y disfruta de tu momento presente.
Cuidar de tus finanzas personales no es tan difícil como imaginas. Solo debes de seguir los consejos que voy a darte el día de hoy. Lo importante es que realmente estés dispuesto a construir un mejor futuro para ti y los tuyos. Y es que, la satisfacción personal se consigue día a día y en base a los pequeños logros que conseguimos fruto de nuestro esfuerzo. Recuerda que no debes de competir con absolutamente nadie. Como ya debes haberlo escuchado en algunas ocasiones: tu meta debe ser lograr una mejor versión de ti cada día. Cambiar hábitos de verdad es posible, nunca pienses que ya es tarde para empezar a hacerlo ¡Toma nota!
Ahorra
Todos conocemos la definición del ahorro, pero ¿De verdad sabemos ahorrar? Una gran mayoría aun cree que ahorrar todo su dinero es la forma más inteligente de ahorro que existe; sin embargo, no lo es. Ahorrar por ahorrar nunca nos traerá rentabilidad alguna. A los únicos que les sirve que guardes su dinero en ellos es a los bancos. Tu nunca recibirás ni un pequeño porcentaje de las utilidades que ellos reciben por prestar tus ahorros. No estoy diciendo que este mal guardar tus ahorros, solo que hay formas de sacarles mayor provecho.
Mantener un colchón para gastos de emergencia disponible es necesario; sin embargo, la idea es que trates de no mantener tu dinero quieto: es muy importante que mantengas un flujo de caja activo, que tu dinero circule y recibas rentabilidades por el. En este caso sigues manteniendo tu capital de ahorro intacto pero no quieto. Si vas a ahorrar hazlo con un propósito. Haz un calculo del dinero que necesitas para realizar tu primer proyecto y ponte manos a la obra. Trata de no ahorrar solo por tener dinero guardado, hazlo con un objetivo específico. A no ser de que tengas demasiado dinero, ya tengas demasiados negocios y este se acumule sin que puedas evitarlo. ¡Espero que todos sean así de exitosos!
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Capitalízate

Uno de los mejores destinos que puedes darle a tus ahorros es la capitalización. Si tienes un emprendimiento rentable, empieza a guardar tu porcentaje de ahorro mensual en el capital de tu empresa. Cuanto más dinero tengas, mayores serán las inversiones que realizas y las ganancias que recibes. ¡Ojo! Obviamente no puedes gastarte todo lo que te ganas. Como emprendedor ya debes de tener un porcentaje reservado para capitalización; sin embargo, como hoy el tema es sobre como cuidar tus finanzas personales, el consejo es que guardes tu porcentaje de ahorro también allí. De esta forma estaríamos dándole sentido al consejo anterior, el de poner a circular tu ahorro, generándote porcentajes y manteniéndose intacto.
Hacer crecer nuestros emprendimientos siempre será una excelente decisión. Por eso es importante que te eduques y busques muchas referencias sobre el buen manejo del dinero, que mantengas informado de las nuevas modalidades de negocio y que seas muy innovador. Recuerda que en los mercados hay que estar dispuesto a competir. Siempre ganará aquel que esté dispuesto a hacer todo lo necesario para que su negocio sobresalga. Yo se que quienes toman la decisión de crecer económica y personalmente, se encuentran con un camino difícil de transitar; no obstante, los baches no son para siempre, llegará un momento en que recojas los frutos, porque ¡Empezar nunca ha sido fácil! No puedes desanimarte a medio camino.
Invierte en activos
Una de las mejores formas de cuidar tus finanzas personales es invirtiendo en activos. Los activos son todas aquellas adquisiciones que puedes hacer con dinero y, que no te generan un gasto mensual; todo lo contrario, los activos te generan ingresos mensuales. Algunos gastos que realizamos como, por ejemplo, sacar un auto a cuotas, sacar tarjetas de crédito, etc. Son algunos de los pasivos que deberíamos evitar. Si un auto ya te genera gastos en combustible y reparaciones imagínate, pagando una cuota mensual. Recuerda que un vehículo será una buena inversión, siempre y cuando te solvente alguna necesidad y te reduzca gastos. Por ejemplo, si debes de pagar pasajes diarios de ida y regreso o más de un pasaje. Y, aún más importante, si tienes como comprarlo de contado ¡Sería fantástico! Esta puede ser una de tus metas de ahorro.
Cuando empieces a generar tus primeras utilidades ¡No pierdas la cabeza! Te asombrarías de ver como algunas de las personas más ricas del mundo viven de forma minimalista. El tener más dinero no tiene que implicar que gastes de más o que debas de volverte fan de los lujos y las apariencias. Entre más inteligente te vuelvas financieramente te darás cuenta que las extravagancias no son importantes, si no la calidad de vida que puedes llevar gracias a todo tu esfuerzo. De tus buenas o malas decisiones depende tu futuro. Antes de invertir en un negocio que “pinta bien” investiga a fondo. No te confíes, ve siempre con un paso adelante para que nadie se aproveche de ti. Obviamente no siempre te va a salir todo perfecto; sin embargo, cuando pierdas, que sea por algo que de verdad no veías venir.
Separa tus gastos

Una de las formas más inteligentes de cuidar tus finanzas personales es separando tus gastos. El éxito de tu negocio depende en gran medida de la organización interna que tengas sobre todo lo que entra y sale. Es importante que sepas a donde va tu dinero y por qué. La única forma en como puedes darte cuenta si tu marca está rindiendo los frutos que esperabas, es conociendo a detalle en qué estás gastando tu capital y, si se está retornando una ganancia considerable después de descontar todos los costos. Además, debes de saber que gastos externos se realizaron. No puedes ir por la vida esperando que tu proyecto prospere como por arte de magia. Los números no mienten, así que empieza a separar todo en porcentajes.
Si después de realizadas las cuentas tienes un 70% de ganancia, empieza a separar. 30% a capital, 10% a ahorros; haz una suma con todos los pagos que debes a hacer y también retira una cifra 20% (dependiendo de tus ingresos) para comprar alimentos, pagar obligaciones, etc. Es importante que respetes los porcentajes y, no realices gastos innecesarios. De estos gastos sin sentido parte el derroche y, podrías terminar sacando dinero adicional para cubrir un gasto que ya habías presupuestado, pero, te gastaste el dinero en algo más. Debes de tener mucha fuerza de voluntad y, metas claras. Cuando tienes tus metas claras, ellas sirven de freno de mano cuando vas a tomar una mala decisión o a realizar una compra innecesaria.
Evita endeudarte
Una de las razones por las que cuidar tus finanzas personales se vuelve todo un desafío es por la facilidad que hay de endeudarse. En todos los sitios comerciales que visitas es posible que te ofrezcan un crédito, un pago a cuotas o una tarjeta. Está en ti como decides ver este tipo de “facilidades”. Los créditos en ocasiones pueden ayudarnos a cerrar negocios, incluso muchas personas trabaja con los bancos. Quienes tienen ya un buen historial pueden obtener sumas crediticias significativas; sin embargo, supongamos que necesitas 10 millones para completar y comprar una casa que piensas revender y, al revender la propiedad te queda una ganancia de 10 millones también. Si el banco te presta esta suma y efectúas el negocio, le devuelves al banco sin problema el capital, le abonas los intereses que hayan corrido hasta la fecha y disfrutas de tu ganancia ¿Lo ves?
No obstante, si ves los ceros de tu crédito como una oportunidad para comprar artículos de lujo o para hacer pagos a cuotas, la decisión no es tan certera. Es mejor ahorrar y comprar de contado. Las tarjetas de crédito además de manejar intereses, te generan pagos por mantener activo tu usuario. Si te pasas en las fechas de pago, te cobran muchos más intereses y, obviamente, terminas pagando dos veces el valor de los artículos que habías adquirido. ¡Todo a su tiempo chicos! Como dicen popularmente, “no quieran correr si no han aprendido a caminar”.
Paga a tiempo
Pagar a tiempo es una sabia decisión. Es importante que manejes un calendario y, anotes en el, todas las fechas importantes de corte; incluso puedes señalarlas con dos días de anticipación. Ser puntual en tus pagos te ayudará a evitarte multas o cobro de intereses por mora en tus obligaciones. Por ejemplo: los servicios públicos no dan espera, si te demoras un día de más en realizar el pago, pueden cortar tu servicio y cobrarte por la reconexión. Este es dinero que puedes ahorrarte si mantienes en orden el pago de tus responsabilidades. Si tienes una empresa, es importante que mantengas al día con el pago de tus impuestos y proveedores.
No te dejes alcanzar, se responsable y paga primero lo que debes antes de gastar en otras cosas. Como debes de saber, la mora en el pago de impuestos también genera nuevos porcentajes de cobro por atraso, así que, paga a tiempo. Hay diversas aplicaciones que pueden ayudarte con esta tarea. Vienen programadas de tal forma que solo debes añadir el nombre de tu obligación, una fecha y una hora para que se genere un recordatorio. Si necesitas que te avise cada mes, puedes programar la app de esta forma. Si te resulta mejor hacerlo de forma física, hazlo. Lo importante es que tengas organizado tu calendario y lo respetes al pie de la letra.
No retires más dinero del que necesitas

Cuando vayas a hacer alguna compra, no retires más dinero del que ya tenías presupuestado. “Por si acaso”, esta frase es típica y, solo resultarás gastando el excedente. Hacer compras produce satisfacción, lo que se vuelve adictivo. Por eso es que existen muchas personas que se vuelven adictas a gastar y gastar. No obstante, generar este tipo de hábitos nunca traerá consecuencias positivas, solo lograrás derrochar lo mucho o poco que te ganas. Lo que yo siempre les recomiendo es que identifiquen su error ¿Qué no los está dejando avanzar financieramente? ¿Cuál es ese mal hábito de todos los que te mencione, que no te deja avanzar? ¿Ahorras todo tu dinero? ¿ No ahorras? ¿Si sabes en qué te gastas tu dinero? ¿No pagas a tiempo? ¿Eres adicto a las compras?
Lo importante es que identifiques donde se está cavando tu hueco financiero y hagas algo para cambiarlo. Incluso muchas veces sabemos lo que estamos haciendo mal y no prestamos mayor atención, simplemente dejamos que siga pasando. Lo principal es que seas consciente y, que quieras cambiar tu mal hábito. Solo si decides hacer las cosas de forma distinta, todo se va a mover de forma diferente. Mientras tu no hagas nada para cambiar tus baches o alejarlos del camino, seguirás tropezando en ellos una y otra vez.
Aléjate de la procrastinación y Activate. Todos tenemos talentos increíbles y podemos sacar adelante cualquier tipo de emprendimiento. Es solo cuestión de que tomes la decisión de hacerlo. Nuestro cerebro es una máquina que podemos programar y hará todo aquello que le enseñemos. Entonces decide cuales son aquellas cosas que quieres enseñarle, pues de ello depende todo lo que hagas diariamente.

Aluna Duque
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