Emprender sin renunciar

Cómo emprender sin todavía renunciar a tu trabajo

Tener una idea clara de cómo emprender sin todavía renunciar a tu trabajo te ayudará a alcanzar en poco tiempo la libertad financiera. Esa independencias que anhelas, está muy cerca. Sigue leyendo y te muestro qué pasos seguir. Si estás trabajando en la rama pública o privada y piensas que es momento de emprender tu propio negocio, debes saber que el tiempo es una herramienta muy valiosa para tu proyecto.

Pero la idea de independizarte completamente no tiene por qué ser la única opción, puedes seguir en tu trabajo y  a la par dar el primero pasos para iniciar tu negocio y crecer progresivamente. A continuación, te contaré algunas formas de hacerlo y también las ventajas o desventajas que encontrarás en tu camino y los mejores consejos para emprender sin todavía renunciar a tu empleo.

¿Por qué deberías emprender sin todavía renunciar a tu empleo?

El emprendimiento, se ha convertido en el ideal de muchas personas por las ventajas de tener independencia y solvencia financiera. Pero esta es una aventura de la que puedes esperar un sinfín de logros, y también de fracasos. Aunque abundan los consejos sobre dejar tu trabajo y seguir tus sueños, esto no siempre es posible y debes ser realista. No todos estamos en capacidad de renunciar y lanzarnos a la aventura.

Seguir tus sueños y alcanzar tus metas no está reñido con conservar  un empleo. ¿Es posible? Si, puedes conservar los beneficios de tu empleo y emprender paralelamente. Más adelante te contaré como hacerlo desarrollando tu eficiencia y productividad al máximo. Sin embargo, quien no arriesga no gana. Así que veamos la primera razón por la que debes saber cómo emprender sin todavía renunciar a tu trabajo formal.

Mayor seguridad

La primera razón para iniciar tu negocio sin dejar tu empleo es que tener una empresa propia no suele ser algo sencillo. Tu empleo es una garantía para ti y emprender sin renunciar a esta seguridad es generalmente la mejor alternativa.

Vale destacar que la seguridad laboral está cada vez más cuestionada debido a las situaciones que enfrenta el mundo actual. Y además alcanzar dicha seguridad cada vez parece más difícil pues requiere de una mejora constante de habilidades y destrezas.

Aun así, es mejor contar con algo que no contar con nada. ¿No crees? es un hecho que para las nuevas generaciones este término tiene una connotación muy diferentes. Por eso los emprendimientos cada vez son más y más diversificados.

Estudios recientes han dejado ver que más del 60% de los jóvenes desena emprender su negocio. Esta cifra aumenta cada día por las razones que ya te expuse. Los salarios tienden a ser muy bajos en Latinoamérica, el poder adquisitivo es cada vez menor y las exigencias de la modernidad siguen en aumento cada día.

Un empleo significa la seguridad de un monto quincenal o mensual del cual no debes prescindir hasta que tu emprendimiento este dando ganancias suficientes para que devengues tu propio sueldo. Dejar tu empleo antes de que esto sea posible, te causará más preocupaciones y la sensación de que pendes de un hilo, puede obstaculizar que tomes buenas decisiones.

Satisfacción y felicidad

Si emprendes sin dejar de trabajar quizá sientas que no puedes dedicarte de lleno a tu proyecto, pero también será una forma de que aprendas a administrar mucho mejor tu tiempo y energía. Esta etapa te producirá satisfacción, todos los emprendedores coinciden en que iniciar un sueño aporta felicidad sus vidas y les permite alcanzar sus sueños sin la sensación de estar en el aire financieramente.

Muchos estudios coinciden en que los niveles de bienestar se elevan cuando trabajamos por un propósito y más aún cuando este propósito produce bienestar económico. Los auto-empleados se sienten más satisfechos con su vida y con más motivación.

Y esta satisfacción no está siempre relacionada con un aumento de ingresos, ya que muchos emprendedores en realidad ganan menos los primeros meses en su proyecto que lo que percibían en sus empleos.

Mayor flexibilidad

Cuando comiences tu propio negocio, experimentaras que puedes ser más flexible con tu propia vida. Obviamente al ser tu propio jefe puedes administrar mejor como inviertes tu tiempo. Esta flexibilidad se extiende a lo laboral, ya que tú decides como ejecutar tus funciones, tu horario y la disponibilidad que poseas luego de cumplir con tu empleo regular.

Una vez que estés en condiciones de renunciar a tu trabajo, esta flexibilidad ira en aumento y te permitirá equilibrar tu vida personal y laboral de tal forma que dispongas de tiempo libre para la recreación y compartir en familia. Ahora que ya te conté sobre las razones, veamos el cómo puedes hacerlo:

¿Cómo emprender sin todavía renunciar a tu empleo?

Aluna Duque ventajas de airbnb

Antes de iniciar un emprendimiento, debes tener en claro cuáles son tus objetivos y sobre todo las razones por las que deseas tomar este camino. En el caso de emprender sin abandonar el trabajo, el tiempo se convierte en tu principal activo, por lo tanto debes manejarlo de forma adecuada. Pero veamos primero ¿Qué pasa con tu empleo?

Analiza tu situación laboral

Independientemente de tu actividad laboral, recuerda que tener un empleo es una bendición en estos tiempos tan inestables y convulsos a nivel mundial. No lo percibas como una especie de castigo. Por el contrario, considera que tu empleo será parte importante de la base financiera sobre la que cimentarás tu negocio. Tu trabajo no es un ancla para tus sueños, y si lo sientes así, cambia tu mentalidad como primer paso.

Al recibir un monto mensual, puedes comenzar a ahorrar para tener capital, o si ya lo tienes, te ves libre de tocarlo para tus gastos mensuales. ¿Lo ves? Tu empleo es un beneficio.

Utiliza tu empleo como punto de partida

No me refiero solo la base financiera, también puedes obtener tus ideas de emprendimiento en tu ámbito laboral. Los emprendimientos suelen surgir de nuestra pasión. Pero también pueden ser la respuesta a una situación que observamos regularmente.

Un negocio tiene más posibilidades de ser altamente rentable cuando resuelve un problema o satisface una necesidad. Observa en tu entorno de trabajo. Si no encuentras una motivación, entonces dedícate a buscar oportunidades de negocio en la dinámica de tus compañeros. Presta atención a las necesidades que se manifiestan en sus vidas y en la tuya también.

Pregunta, indaga y trata de detectar problemas que puedas resolver con tu proyecto de negocio. Recuerda que los negocios prosperan mediante el intercambio de valores. Tus compañeros podrían ser clientes potenciales. Conversar sobre tus proyectos en tu área de trabajo es un buen recurso, te permitirá hacer un breve estudio de mercado. Tus compañeros pueden aportar ideas o darte consejos muy valiosos.

Incluso puedes utilizar tu entorno laboral para hacer un mini estudio de población, si ya elegiste tu público objetivo aprovecha para observar la receptividad de tu producto o servicio. Si consideras que tus compañeros son tus primeros clientes tendrás un panorama de cómo será recibido aquello que ofreces.

Pero no lo hagas a la ligera, lleva un registro de las reacciones, las críticas, comentarios y sugerencias. Las críticas, aunque parezca contradictorio, son los mejores aportes que recibirás pues te darán nuevas ideas. Utiliza tus experiencias de trabajo para tu negocio, ¿Qué has aprendido? ¿Cómo resuelves los problemas en tu entorno laboral? ¿Cómo los resuelve tu jefe?

Considera los aspectos legales y éticos

Un aspecto que debes a considerar antes de poner en práctica los consejos anteriores es si existen conflictos de interés. Es decir, si tu producto o servicio forma parte del mismo mercado que el de la empresa donde laboras. En ese caso debes abstenerte de utilizar los clientes de tu empresa y todo lo que forme parte de propiedad intelectual. La ética laboral debe prevalecer sobre tus intereses personales. ¿Quieres credibilidad? Inicia tu negocio aplicando principios éticos.

Igualmente si has firmado contratos de exclusividad o confidencialidad debes estar muy seguro de que tus intereses personales no entran en conflicto con estos acuerdos. Independientemente, es aconsejable que no trabajes contra tu empresa ni a favor de la competencia.

Por lo menos en tus inicios esto no es un buen indicador para tu reputación y credibilidad. Si lo consideras necesario busca la asesoría de un abogado e interésate por conocer cuáles son tus derechos y obligaciones dentro de la empresa antes de dar un paso que pueda comprometerte e incluso costarte tu empleo.

Planifícate en función de tu horario de trabajo

Programación para emprender sin renunciar a tu trabajo

Respeta tu horario y planifica en torno a tu tiempo libre. Ten presente que tu empleo es tu fuente principal de ingresos, o la única. Por lo tanto debes cumplir tus compromisos laborales como acostumbras. No dejes que tu emprendimiento o el proceso previo, se convierta en un factor distractor de las obligaciones que tienes con tu empresa. Tu emprendimiento nunca debe afectar tu productividad.

Haz tu mejor esfuerzo para cubrir eficientemente ambas actividades. La idea no es que trabajes más, es que lo hagas de forma productiva e inteligente. El secreto está en ampliar tu capacidad para planificar y gestionar tu tiempo.

Diseña y aplica un plan estratégico para cada día. Un negocio exitoso no requiere de horas y horas de trabajo, pero sí de acciones estratégicas y contundentes para lograr tu meta. Enfócate sin dejar de lado las prioridades.

Invierte progresivamente

Invierte en aquellos recursos que serán necesarios, si quieres ampliar tus ideas para invertir, te recomiendo leer ¿Cuánto debería invertir cada mes? Donde te entrego valiosos consejos para invertir de manera inteligente. Diseña tu proyecto y si ya lo tienes listo, desglosa aquellos recursos que necesitas para iniciar y comienza a invertir en ellos. Por ejemplo, puedes invertir un poco cada mes en obtener las licencias y permisos necesarios.

También puedes comprar insumos, materiales o cualquier otra necesidad. La idea es que puedas ir adquiriendo los insumos, equipos y productos necesarios para brindar el servicio o producir el bien que ofrecerás. Invierte en tu capacitación, si desarrollas tus habilidades o destrezas para que aportes mucho más de ti a tu emprendimiento. Te recomiendo leer ¿Cuánto debo invertir en mí?

Consejos para emprender sin todavía renunciar a tu empleo

1° Planifica tu tiempo

Levántate un poco más temprano de lo regular. Dedica una hora cada mañana para planificar, organizar y reflexionar sobre tu plan de negocios. Si ya está en marcha durante esta hora puedes realizar labores de administración, cuentas o listas de faltantes.

Utiliza el tiempo de recorrido de ida y vuelta a tu empleo. Durante este lapso de tiempo puedes capacitarte, informarte sobre las novedades relacionadas con tu proyecto o captar clientes potenciales. Si conduces, descarga audios o podcast que tengan relación o importancia con tu área de emprendimiento. Si inviertes en ti en pocos meses serás una persona más capaz para sacar adelante tu negocio.

Acompaña tu experiencia con conocimientos teóricos. Puedes leer un libro de finanzas, te recomiendo mi artículo 5 libros de finanzas que debes leer. Aprovecha cualquier espacio para enfocarte en tu proyecto, durante el almuerzo, puedes invertir unos minutos en contactar clientes o proveedores. También puedes investigar sobre tus opciones dentro del mercado.

En la noche, procura separar unos minutos para recapitular tus acciones durante el día.  Haz un registro de tus avances o dedícate a la contabilidad de tu empresa. Si tienes un socio o empleado conversa con él y ponte al día sobre las operaciones en tu ausencia.

3° Hazte un horario

Luego de planificar tus actividades de descanso o esparcimiento, organiza un horario los fines de semana para dedicarlo a tu emprendimiento. Reúnete con tu socio o haz el inventario. Si tu negocio es digital dedica un tiempo  a explorar las tendencias, contactar con proveedores, realizar una encuesta digital o cualquier actividad que acelere tu crecimiento.

Cuando tu finalidad es crear una tienda en línea, puedes revisar las ofertas del mercado. Si ya la tienes explora un poco sobre tu competencia y evalúa tu progreso. Planifica tu próxima semana. Iniciar o mantener un emprendimiento sin dejar tu empleo es una actividad muy demandante y en ocasiones sentirás que el tiempo no te alcanza, por eso, debes planificar cada hora de tu tiempo.

2° Delega:

El inicio de todo proyecto de negocios conlleva muchas tareas, es posible que puedas delegar algunas de ellas. Esto se conoce como tercerizar, puedes dar trabajos específicos a terceras personas. Estas deben ser actividades de importancia para la fluidez de tus operaciones, pero que a la vez sean de poco valor. Hay dos opciones, la primera contratar a alguien; la segunda, conseguir un socio.

Tu socio debe ser seleccionado en atención a lo que realmente necesitas. Si tienes dudas sobre este punto te recomiendo leer ¿Cómo elegir un socio para mi negocio?

Ten en mente que al principio combinar tus roles de empleado y emprendedor será una tarea ardua, pero con el tiempo ganaras experiencia y cuando estés listo para renunciar a tu trabajo, notaras que la transición es mucho más suave y llevadera.

Aluna Duque

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