Cómo elegir bien un socio

Como elegir un socio para tu negocio

Quieres emprender un negocio o ya emprendiste y te estas preguntando cómo elegir un socio para tu negocio, sígueme te daré algunas recomendaciones para escoger al socio que necesita tu empresa. Muchas personas piensan que poner en marcha un negocio puede ser más fácil si hay una sociedad. En realidad esto es bastante relativo. Si bien es importante sentir que tiene un apoyo, también es un hecho que congeniar no siempre es fácil.

Últimamente existe una tendencia a emprender en sociedad, aunque los expertos opinan que esto se debe más a problemas de financiamiento. Por este motivo, se juntan dos o tres personas y cada uno aporta un poco de capital. Además, de este modo te ahorrarías tener que  contratar empleados.

Cuando deseas iniciar en tu empresa es posible que haya un poco  de temor a emprender solo o sola. Esto es bastante normal. Más aun cuando has abandonado tu zona de confort y un empleo que representaba tu seguridad financiera. Un consejo valioso para tu inicio es que no incluyas un socio sólo por este miedo a lo desconocido. Te servirá saber que muchos empresarios de éxito han manifestado que de haber podido hubieran emprendido en soledad.

 Ya que, en su experiencia les tocó  lidiar con sus socios arduamente, y compenetrarse armoniosamente en el aspecto financiero no siempre es tan sencillo como parece. Así que si te encuentras ante la duda de incluir o no un socio para tu negocio, bien sea para empezar, o sea que ya tengas algún tiempo, te recomiendo que lo pienses con sensatez.

Si tu decisión está tomada, Lee estos consejos que seguramente te serán muy útiles. Pero primero veamos los tipos de socios que puedes elegir.

¿Qué tipo de socio buscas?

Básicamente hay dos tipos de socios en los negocios:

1° El socio capitalista. Este es el socio que te aporta dinero para que emprendas, operes o expandas tu negocio, y 2° El socio inversor y participante activo del negocio. Este tipo corresponde a ese socio que además de invertir capital, también trabaja día a día en el negocio. Este socio, forma parte de tus operaciones comerciales, de la administración y, por supuesto de la parte financiera de tu negocio.

Este socio, debe elegirse con mucha más atención que el primero. ¿Por qué? Porque formará parte de las operaciones y sus acciones afectarán significativamente la rentabilidad de tu emprendimiento. Cuando eliges un socio que invierte y trabaja en el negocio debes atender a factores como el temperamento y el talento, por ejemplo, de la misma forma que a su conocimiento y actitud.

Todos estos factores son muy importantes para que la sociedad sea un paliativo a tus preocupaciones y no un problema más con el cual lidiar.  Un socio debe sumar en todos los aspectos. Ten claro que es lo que buscas en una sociedad, que es lo que tú y tu negocio necesitan y pon esto sobre cualquier otra consideración. Muchas personas optan por conocidos o familiares, pensando que podrán aligerar la dinámica personal.

Pero, te aconsejo que antes de elegir a un primo o a tu mejor amiga como socios, reflexiona si está en la capacidad de aportarte a ti y a tu emprendimiento. No dejes que la emocionalidad prive sobre la lógica. Para ser socios, lo primordial es que haya metas comunes y que el trabajo se oriente hacia el mismo objetivo de manera fluida y armónica. Deben querer lo mismo y luchar brazo a brazo para lograrlo.

Cuando tomas un socio, este se convierte en el recurso más costoso de tu negocio pues se remunera con acciones o partes significativas de las ganancias. Por lo cual debes elegir bien y procurar que sea un recurso que trabaje a tu favor y no en tu contra. Por eso es tan importante saber elegir al socio correcto.

Una recomendación dada por expertos, es estudiar el historial crediticio y los antecedentes financieros de nuestro futuro socio. Si  tiene o ha tenido problemas de dinero, es poco probable que puedas obtener ayuda financiera en caso de necesitarlo.

Factores importantes antes de elegir un socio

Una vez que tengas claro tu objetivo y cuáles son tus planes para alcanzarlo, puedes pasar a la parte de elegir un socio para apoyarse mutuamente en este emprendimiento. Sin embargo, hay ciertos factores que debes tener claros antes de incorporar a una persona a un proyecto o a un negocio que ya está en marcha.

Elaborar un acuerdo de socios es el primer paso de todos los demás. Establece claramente que esperaras de tu futuro socio, incluye todos los aspectos relacionados con tu negocio que consideres necesarios. ¿Qué cualidades debe tener un buen socio? Este aspecto es bastante subjetivo en cuanto a lo personal, pero hay ciertas cualidades que deben estar presentes si o si, cuando eliges un socio de negocios. Veamos las más importantes:

La sociedad implica una convivencia bastante estrecha, por lo tanto es importante que en lo personal compartan algunos criterios, como la escala de valores, los escrúpulos y los principios morales. Tienes que conocer  a esta persona y verificar que puedes tener una convivencia pacífica y respetuosa con ella. Averigua sus metas, que es importante para esta persona en relación a su proyecto de vida.

No se trata de inmiscuirte de lleno en su vida personal, pero si es muy importante saber “quien es” esta persona. Establece las bases para una relación estable, llena de respeto confianza y cordialidad. Recuerda que con esta persona vas a compartir algo que para ti es importante. Y de sus acciones dependerá en un buen porcentaje el éxito o el fracaso de tu emprendimiento.

Otro factor importante es la complementariedad. Tu futuro socio, no tiene que ser una copia tuya, por el contrario, existen análisis que afirman que las mejores sociedades están compuestas por socios de caracteres disimiles. ¿A qué se debe esto?  Son caracteres complementarios. Para que un negocio en sociedad prospere es tan importante la capacidad técnica de los socios como la afinidad entre ellos.

Por ejemplo, si su opinión te merece respeto, sus decisiones reflejan seguridad y su visión te motiva, es muy probable que sea la persona adecuada para hacerlo tu socio.

El perfil de tu socio

Las sociedades al igual que el matrimonio comienzan con la visión de un panorama de emociones, expectativas y mucho entusiasmo. Pero el tiempo, los imprevistos y los desacuerdos pueden convertir esa emoción inicial en una gran frustración.

El matrimonio al fin y al cabo, es un tipo de sociedad, y es el mejor ejemplo de lo que puede suceder cuando no se elige el socio correcto para avanzar, sea en la vida o en un negocio. Para evitar que tu negocio se convierta en un nudo, te recomiendo que determines el perfil que ha de tener tu socio. Es decir, incluye todos los aspectos que son importantes para ti y que piensas que pueden afectar el negocio.

Entonces, veamos el perfil de tu socio ideal, para elaborarlo, plantéate algunas preguntas:

¿Qué esperas de tu futuro socio?

Cómo elegir un buen socio para tu negocio

Como ya te comenté la complementariedad es importantísima. Elige un socio que aporte aquello que a ti te falta. ¿Eres muy detallista o perfeccionista? Tu socio debe ser creativo y espontáneo. En ocasiones, no necesitas capital, pero puede elegir un socio que aporte conexiones o que conozca mucho mejor el mercado. También puedes incluir un socio que tenga contactos que impulsen tu negocio.

De igual forma si eres una persona a la que le cuesta establecer nuevos contactos, debes elegir un socio extrovertido, sociable y que no tenga dificultad para hacerse popular. Elige un socio que complemente tus habilidades, destrezas y ¿Por qué no? tu personalidad.

¿Cuál será su aporte financiero?

En este aspecto ocúpate de conocer las finanzas de tu futuro socio, como te dije anteriormente, su historial crediticio y sus referencias financieras son muy importantes para el desarrollo económico del negocio. Explora también sus obligaciones y cargas familiares y si posee deudas anteriores, créditos o hipotecas. Es importante saber si sus hábitos financieros pueden ser de utilidad para hacer crecer el negocio o por el contrario, comprometerlo.

En su vida familiar pueden suceder cosas, al igual que en la tuya. Por eso indaga un poco sobre que acontecimientos podrían restarle interés o afectar su compromiso a corto, mediano o largo plazo. Esto te indicará si tu futura sociedad será de largo o corto alcance en el tiempo y así podrás establecer acuerdos más ajustados a la realidad. Por ejemplo, si desea ampliar su familia, viajar o casarse.

Alguno de estos eventos podría hacer que su interés y compromiso con tu negocio se reduzca y debes estar prevenido. La honestidad sobre sus planes futuros debe ser tu primer requisito al iniciar una sociedad. Otro detalle, es conocer la posición de su esposa o esposo, padres e incluso hijos sobre la sociedad, ¡esto puede vitarte un desastre a corto plazo!

¿Cómo debe ser su compromiso con el negocio?

Aquí se incluyen su colaboración, presencia, tiempo dedicado a la atención de negocio y cualquier otro detalle relacionado con su participación activa. Es decir, pregúntate si necesitas un socio que “este” todo el día en el negocio. Es imprescindible que abarquen este aspecto profundamente. Aunque ser socios no significa que deban estar compartiendo las actividades todo el día.

Para una buena dinámica, es necesario establecer cuál será la dedicación en cuanto a tiempo y trabajo de cada socio. Así, no habrá quejas de que uno dedica más trabajo o tiempo. La equidad es la mejor fórmula en este aspecto. Sin embargo puedes ajustar tu tiempo para que ambos participen de acuerdo a su disponibilidad y ninguno se recargue de trabajo. Si es necesario que conozcas cual es el compromiso real que tendrá tu futuro socio.

No debes esperar que sienta el mismo compromiso que tú, si es así, maravilloso. Pero si no, debes entender que cada persona tiene sus propias metas. Obviamente este punto tendrá peso para tu decisión. Si tu emprendimiento es tu sueño hecho realidad,  pero es solo un negocio para tu socio, sus percepciones sobre los objetivos y metas e incluso sus expectativas serán diferentes.

te aconsejo que antes de pensar en cómo elegir un socio para tu negocio, reflexiones sobre este punto. Preguntate ¿Afectará esta posición su entusiasmo a corto plazo? ¿Sentirá la misma disposición a hacer crecer este emprendimiento?

¿Cómo reacciona ante los problemas o imprevistos tu socio tentativo?

Saber su reacción ante situaciones problemáticas te dará una perspectiva de como enfrentará las dificultades. Haz preguntas sobre estos tópicos, plantea situaciones hipotéticas y analiza sus respuestas.

Indaga sobre sus situaciones pasadas y pregunta como las ha resuelto. ¿Actúa con serenidad o de forma impulsiva? ¿Cómo asume sus compromisos familiares y financieros? Ten en cuenta que las personas tienen patrones de conducta que tienden a repetirse.

Analiza también su reputación, es conveniente que procures conocer a sus antiguos socios si los hay y que observes su conducta con empleados o personas allegadas. Esto te dará valiosas claves sobre su personalidad.

Cómo elegir un socio para tu negocio entre la  familia… ¿Es buena idea?

Cómo elegir un buen socio (de tu familia o no)

Algunos emprendedores prefieren que su socio sea alguien de la familia. En ocasiones esta fórmula ha sido exitosa. Hay muchísimos ejemplos. Si eliges a una persona de tu familia debes considera los puntos a favor, como la posibilidad de que exista una mayor confianza y el factor afectivo.

Ambos factores pueden tener un impacto positivo para tus actividades comerciales. Incluso hay emprendimientos de parejas muy exitosos. Pero ¿Cómo elegir un socio para tu negocio en tu propia familia? Lo importante en este caso, es dejar claros todos los puntos que puedan ser fuente de conflicto, mi consejo es que dejes el acuerdo por escrito y trates de regular la influencia de otros familiares en la sociedad.

Principales dificultades al elegir un socio para tu negocio

Algunas dificultades que se presentan con mucha frecuencia en una sociedad son los siguientes

  1. No dejar bien claro cada punto del acuerdo de sociedad.  Toma en cuenta que las expectativas cambian con el tiempo, y lo que en un principio pudo parecer adecuado, puede no serlo luego. Por eso, deja todo por escrito.
  2. Presión de tu socio para incluir a otra personas. Este punto debe aclarase previamente. Si tu socio desea incluir a una tercera persona debes dejar clara tu posición al respecto.  
  3. Tu socio toma prestado sin consultarlo o se siente con derecho a disponer una parte de las ganancias aun cuando esto no está dentro del acuerdo inicial. Los acuerdos financieros deben ser muy claros y precisos en este punto.
  4. tu socio deja de asumir sus obligaciones o responsabilidades dentro del negocio. Si esto sucede porque ha perdido interés o ha decidido dejar a un lado su compromiso, lo mejor es que busques una forma de disolver la sociedad.

Si su actitud obedece a problemas personales o a una crisis familiar, se solidario y trata de apoyarlo. Todos podemos pasar por un omento difícil incluso tú, y de seguro esperarías su apoyo y comprensión. En suma una sociedad involucra aspectos humanos y emocionales, por lo tanto siempre debes ver a tu socio como un ser humano con defectos y virtudes.

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Aluna Duque

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