Formas de medir tu dinero

¿Cómo puedes medir tu dinero?

La medición de ingresos y gastos con fines de control es una actividad vital para tu bienestar presente y futuro. Da igual si posees poco o bastante dinero; solo si mides tus entradas y salidas podrás descubrir las oportunidades que posees para acumular riqueza. Acompáñame a descubrir cómo puedes medir tu dinero y así mejorar el estado de tus finanzas.

“Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”, es una célebre frase de William Thomson Kelvin, el célebre físico mejor conocido como Lord  Kelvin. Sus palabras subrayan la importancia que tiene la medición en el control y mejora de muchos procesos, incluyendo los financieros.

Por ejemplo, cuando realizas una buena medición de tu dinero te das la oportunidad de modificar tus patrones de gastos, y con ello darle mejor uso. Con pequeños cambios vas a poder facilitar el cumplimiento de las metas que te has planteado para el futuro, mediante el ahorro y la inversión. Y en el presente podrás vivir con mayor tranquilidad, evitando el estrés y desgano que genera el sobre-endeudamiento.

En general, saber cómo medir tu dinero te permite:

  • Establecer objetivos y plazos realistas en tu estrategia de ahorro e inversión.
  • Planificar mejor tus gastos, en función de los meses que mayor ingreso obtienes.
  • Comprender tus patrones de consumo, y adaptarlos a tu nivel de ingreso.

Dinero y liquidez

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Vamos a iniciar este viaje definiendo que es el dinero, un concepto del que si bien todos tenemos alguna idea, es importante precisar al detalle. Técnicamente llamamos dinero a todo activo o bien que es aceptado por los agentes económicos como intermedio de pago para sus intercambios. De esta definición derivan don de las principales características que tiene el dinero:

  • Es de universal aceptación en la región donde se usa.
  • Funciona como una unidad de cuenta, que permite fijar el valor de intercambio de los bienes y servicios.

El ejemplo de dinero que seguro se te viene a la mente es las monedas y billetes de tu país. Pero este no es el único tipo de dinero que manejas, ya que también está el dinero electrónico que usas en tus transferencias y pagos con tarjeta de débito o crédito.

Bien  sabes que igualmente usamos el término dinero como sinónimo de riqueza, lo que complica un poco la situación. Y es que  bajo este enfoque, todo activo o bien que puedas cambiar por dinero, es a su vez una forma de dinero. Por ejemplo, si eres dueño de una vivienda, puedes vender, y con ello obtener dinero en efectivo o electrónico. ¿Y qué tal si tienes la suerte de poseer en propiedad una obra original del renombrado artista colombiano Botero?;  entonces tienes un objeto que puedes intercambiar por mucha cantidad de dinero circulante.

Para evitar el enredo que deriva del doble significado que posee el término dinero, se introdujo la definición de liquidez. La liquidez es la capacidad que tiene un activo o bien en transformarse en dinero circulante, y decimos que aquel resulta  más líquido cuanto más fácil es hacer dicha conversión. Por ejemplo, el dinero colocado en una cuenta de ahorro es más líquido que el que tienes almacenado en tu participación en un fondo de inversiones.

Te aclaro que en este artículo me dedico a explicarte cómo puedes medir tu dinero líquido, dejando para otra ocasión el tema de cómo puedes medir tu riqueza.

¿Qué debes medir para cuantificar tu dinero?

La única forma de cuantificar tu dinero es midiendo rigurosamente todos y cada uno de tus ingresos y egresos mensuales, incluyendo los pequeños gastos cotidianos. Te comento que si ignoras los gastos pequeños y te decantas solo por los grandes, es muy probable que obtengas un resultado carente de valor alguno.

Por supuesto, previamente a la cuantificación de tu dinero debes establecer el periodo de tiempo en que efectúas su medición.  La práctica me indica que el mejor periodo resulta el mensual, en parte porque se adapta a los muchos ingresos y egresos que se repiten con dicha periodicidad. Recuerda que la mayoría de los pagos de servicios los cancelas al final de un mes de consumo, y que las rentas generada por tus ahorros e inversiones las obtienes una vez al mes.

Si el concepto de presupuesto te resulta ajeno por nunca haber manejado alguno, es posible que inicialmente se te complique identificar adecuadamente tus ingresos y egresos. En caso contrario, te será muy sencillo realizar dicha identificación, al dominar algunos conceptos básicos que son requeridos para realizar esta acción. Igualmente, a continuación te indico cómo puedes identificar y clasificar tus entradas y salidas de dinero.

Medición de ingresos

Cómo medir tu dinero correctamente

Debes cuantificar todas las entradas de dinero líquido que ingresan en el periodo de tiempo que has establecido para tu medición. En mi experiencia como asesora, he notado que a la mayoría de las personas les es muy fácil medir los ingresos activos, pero no así los ingresos pasivos. De hecho, algunos incluso ignoran medir sus entradas pasivas, lo que desvirtúa completamente la cuantificación de sus entradas de dinero.

Hay ingresos que generas por las actividades que desempeñas, al ejercer tu oficio, profesión y/o ejercicio comercial; estos son tus ingresos activos. En cambio, hay otro tipo de ingresos que obtienes como fruto de tus ahorros o inversiones, en forma de interés o renta; estos conforman tus ingresos pasivos. Puedes observar en la siguiente lista algunas de las fuentes de ingreso que debes considerar al momento de medir tus entradas.

  • Sueldo o salario neto, incluyendo las bonificaciones (activo).
  • Ganancias netas producto de tu oficio y/o desempeño comercial (activo).
  • Intereses devengados por tus ahorros en las entidades financieras (pasivo).
  • Reintegro de pago de impuestos (pasivo).
  • Dividendos obtenidos por tus instrumentos de inversión en el mercado bursátil (pasivo).
  • Dinero retornado por tus compras en Internet, bajo la modalidad cashback  o promociones (pasivo).
  • Rentas que generas por el alquiler, parcial o total, de tus bienes muebles e inmuebles (pasivos).

Incluye  en tu medición tanto las entradas extraordinarias de dinero, tales como el bono navideño (aguinaldo) y el pago de utilidades, como las recurrentes incluyendo tu salario neto mensual. Por supuesto, dependiendo de la actividad económica que realices, puedes excluir algunas fuentes de la anterior lista, y debas que añadir otras. 

Probablemente al hacer tu medición descubras como algunas fuentes de ingreso que crees son poco significantes, en realidad poseen un gran impacto en tus finanzas. Luego, la medición te permite valorar las diferentes fuentes de ingreso en su real dimensión.

Te recomiendo que al momento de medir tus ingresos:

  • Siempre coloques el valor neto del ingreso. Por ejemplo, en el caso de tu sueldo debes considerar la cantidad de dinero que te queda luego que te realizan todos los descuentos.
  • En el caso de los ingresos pasivos por ahorro e inversión, ten presente que en ocasiones colocas tu dinero o participación en un plazo determinado, y que por ello no puedas liquidar su renta sino en determinados meses del año.

Puede ser que debido a las condiciones propias de tu país, tengas ingresos en más de una moneda: Por ejemplo, en Perú y Venezuela y parte de México  circula abiertamente el dólar en conjunto con la correspondiente moneda local. En estos casos debes hacer la conversión de una moneda a otra, para unificar la unidad monetaria que empleas en tu medición.

Medición de egresos

La medición de los egresos puede resultarte bastante más complicada que la de entrada de dinero, debido a la cantidad de operaciones que necesitas registrar. Gastas dinero casí todos los días del año, tanto en compras de montos importantes como en otras menores. En particular verás que  el control de las compras cotidianas menores te permitirá concientizar cómo esos gastos terminan impactando tu presupuesto.

La mejor forma de medir los egresos es agrupando los gastos afines, según un conjunto de categorías que resulte adecuada. Te propongo usar las siguientes: 

  • Alimentación e higiene.
  • Ropa.
  • Vivienda. El alquiler o la cuota de hipoteca y todos los gastos relacionados con el mantenimiento de aquella.
  • Servicios. Pago de servicios domésticos y personales, tales como agua, luz, televisión, Internet y telefonía móvil.
  • Transporte. Tus gastos en transporte público. Si posees vehículo, incluye también desde el combustible hasta sus reparaciones y gastos de mantenimiento.
  • Salud. Egresos destinados a medicinas, consultas médicas y odontológicas, y cualquier otro tipo de gasto médico. También el pago del gimnasio, y lo que gastas en la actividades deportivas que practicas.
  • Diversión. Desde las visitas sociales al restaurantes, hasta las entradas para el cine.
  • Viajes vacacionales: Todo importe destinado a tus vacaciones.
  • Pago de deudas. El pago de todas tus deudas, a excepción la de cuota de hipoteca, ya contemplada en vivienda.
  • Impuestos y seguros.
  • Gastos hormiga. Todos los gastos menudos que haces a cotidiano para satisfacer tus pequeños gustos. Por ejemplo, dulces, cigarrillos, meriendas, etc.
  • Gastos varios: Gastos que no puedas incluir en otras categorías.

La anterior lista es una propuesta que te hago, por lo que puedes organizar la tuya suprimiendo algunas  categorías  e incluyendo otras. Eso sí, nunca exceptúes la categoría gastos hormiga, ya que por lo general esta tiene un alto impacto en tu finanza personal.

Registro de ingresos y egresos

Al desglosar todos los ingresos y egresos puedes conocer con exactitud el flujo de dinero que manejas en un período determinado. Es probable que al principio te sorprenda la cantidad de dinero que gestionas, ya que solo la medición te permite concientizar la dimensión de tus ingresos y egresos.

Para medir tu dinero, debes llevar un registro exhaustivo de todos tus movimientos, preferiblemente considerando en cada uno de ellos los siguientes datos:

  • Tipo. Si es un ingreso, egreso o una transferencia entre cuentas.
  • Fecha. Cuándo has realizado el movimiento.
  • Concepto. Descripción breve que identifica al movimiento.
  • Importe. Cantidad de dinero.
  • Categoría. La categoría a la que pertenece el movimiento.
  • Medio. Aquel que has usado para hacer el movimiento: efectivo, tarjeta de débito o cargo en cuenta bancaria, entre otros.

Recuerda que algunos datos los obtienes revisando los movimientos de tus tarjetas de crédito, y cuentas de ahorro y/o de débito. Y otros tantos en las facturas correspondientes que recibes al pagar de tus bienes o servicios.

Herramientas para medir tu dinero

Para hacer el registro de tus movimientos y posteriormente sumarlos, puedes usar desde lápiz y papel, hasta aplicaciones que descargues en tu teléfono inteligente. En particular te recomiendo alguna de las dos siguientes herramientas.

Aplicaciones de terceros

Hay aplicaciones para teléfonos inteligentes (Smartphones) que puedes usar para medir y analizar tus ingresos y egresos. Puedes encontrar desde aquellas que se enlazan directamente con tus instituciones bancarias, hasta las que se limitan a almacenar los datos que manualmente les suministras.

Te recomiendo que seas muy cuidadoso al seleccionar una aplicación para medir tu dinero, ya que en la misma colocas datos financieros de mucha importancia para ti. Y al final de cuentas, más allá de lo que indica las políticas de uso de la app, lo que hacen los dueños de la aplicación con tus datos es incierto. Por ello te exhorto a leer con detenimiento los comentarios y valoraciones que han dado sus usuarios a dichos programas.

Hoja de cálculo

Si manejas con cierta pericia cualquier hoja de cálculo, como la de Microsoft Office u Open Office, puedes programar una hoja para realizar tu medición. Lo interesante de esta opción es que puedes personalizarla, añadiendo la información que desees. Además mantienes la privacidad de tus datos financieros, ya que no tienes que compartirlos con terceras personas.

Una vez que conoces como puedes medir tu dinero, el siguiente paso es modificar tus hábitos de gastos para adaptarlos a tu nivel de ingreso. En particular te recomiendo que no te quedes solo en la medición, sino que elabores un presupuesto personal,  que permita orientar tus finanzas a la consecución de tus metas y deseos.

Te recomiendo leer: Consejos para controlar el endeudamiento

Aluna Duque

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