Acumular riquezas es un juego mental a largo plazo, que requiere de tu paciencia, pensamiento positivo y más que todo, que evites algunos comportamientos. Por esto, te invito a que me acompañes a conocer los diez hábitos que te empobrecen, y que por lo tanto, impiden que tu riqueza aumente.
A medida que evites las diez prácticas negativas que te enumero a continuación, estarás disminuyendo la probabilidad de empobrecerte. Y con esto impulsando la generación y acumulación de tu riqueza personal, asegurándote de un futuro próspero y libre de problemas económicos.
1. No hacer un seguimiento a los gastos
Tus compras del día y los gastos inesperados se acumulan como gotas de agua, y ante tu menor descuido, se convierten en un riachuelo por el que desagua todo tu dinero. Por ello, es muy importante que lleves un registro fiel y exacto de todas tus salidas de dinero, y que con su ayuda analices constantemente tu patrón de gastos.
Si eres como muchas personas que se conforman con llevar un registro mental de sus egresos, estás cometiendo un error imperdonable, ya que esa metodología no es para nada eficiente. En todo caso te recomiendo que uses alguna aplicación para teléfonos inteligentes que te permita registrar y consultar tus egresos. Simplemente busca en Internet y sorpréndete con la variedad de opciones (gratuitas y de pagos) que encontrarás.
Una de las ventajas de hacer el seguimiento de tus gastos es que puedes conocer qué proporción de ellos son eludibles, ya que no te resultan indispensables y menos extremadamente beneficiosos. Si vas eliminando paulatinamente este tipo de gastos, al dinero que en ellos empleas puedes darle un mejor uso, como el pago de tus deudas, o el ahorro y la inversión. Imagina lo que significa para ti descubrir que con un pequeño sacrificio en tus hábitos, puedes ahorrar un 10% de tus ingresos: ¡sin duda sería una estupenda noticia!
Si además de hacer un control de tus egresos, creas y te adhieres a un presupuesto, estarás aumentando tu probabilidad de acumular riqueza. Un presupuesto te permite orientar tus gastos en función de una meta que tengas en mente, y también evita que por el descontrol de tus egresos, estos superen a tus ingresos.
2. Incurrir en gastos hormiga

Los expertos en finanzas personales llaman gastos hormiga a los pequeños egresos cotidianos que generalmente están asociados a algunos placeres de la vida. Por ejemplo, la compra de cigarrillos, aperitivos y café, así como las visitas recurrentes a restaurantes y bares, son considerados egresos hormiga.
En algunos casos los gastos hormiga no solo resultan perjudiciales para tu salud financiera, sino igualmente lo son para la salud física y/o mental. Por ejemplo, este es el caso de consumo cotidiano de dulces, cigarrillos o alcohol, que además de desangrar tu bolsillo, degradan tu salud. Otra razón primordial por la cual debes proponerte disminuir a la brevedad este tipo de gastos.
Para que entiendas que ocurre con este tipo de gasto, te propongo analizar el siguiente ejemplo: una persona consume tres tazas de café al día, cuyo precio por unidad es de 1,20 $. En un mes este costo asciende a 3 * 1,20 * 30= 108,00 $, cantidad que puede resultar significante dentro del presupuesto personal. Y si esta persona se propone tomar una taza de café diaria en lugar de tres, entonces dispondrá de 2 * 1,20 * 30= 72,00 $ al mes para ahorrar o cubrir otro tipo de gasto.
Como bien entiendo que tienes el derecho de disfrutar los pequeños placeres de la vida, sobre todo cuando gran parte de ella lo dedicas a trabajar, no te propongo que elimines todos tus gastos hormiga. Pero si que los analices, y determines que tan perjudicial estos resultan para tu salud y finanzas, y luego moderes dichos gastos, buscando un equilibrio entre placer, salud y bienestar.
3. Gastar todos tus ingresos

Si tienes en tu mente acumular riqueza debes entonces evitar a toda costa gastar todo el dinero que produces. Recuerda que la riqueza se construye con los aportes mensuales de capital y bienes, algo que no puedes hacer si gastas todo el dinero que te ingresa.
Tengo varios conocidos para los cuales la diferencia entre sus ingresos y egresos mensuales siempre es cero, ya que simplemente gastan tanto como ganan. Por ello, les indico a manera de juego que su lema es dinero ganado, dinero gastado.
Puedo listarte algunas razones por las cuales este es uno de los principales hábitos que te empobrece:
- Si gastas tanto dinero como el que te ingresa, simplemente no puedes acumular riqueza. ¿Cómo podrías ahorrar, invertir o incluso tomar un préstamo productivo, si no te queda dinero de sobra?
- Cuando gastas todo lo que produces tiendes a realizar compras compulsivas, es decir, adquieres bienes y servicios que no necesitas, o que más adelante puedes comprar bajo mejores condiciones.
- Si tiendes a gastar todo tu dinero, entonces no sacarás el máximo provecho a tus ingresos extraordinarios, tales como utilidades, bonos de producción y herencias. Simplemente terminarás gastándolos impulsivamente.
Ten la seguridad que esta peculiar forma de llevar tus finanzas te conduce directamente al empobrecimiento. Así que en si eres propenso a gastar todo tu dinero o eres un comprador compulsivo, es bueno que empieces a buscar ayuda. Seguro que con la ayuda de un psicólogo y un asesor financiero, podrás revertir este comportamiento que resulta insano para tus finanzas.
4. Poseer una única fuente de ingreso
Aquí el dicho “no metas todos los huevos en la misma canasta” es mas que perfecto. Las personas adineradas se caracterizan porque sus fuentes de ingreso resultan múltiples y diversificadas. Esto les brinda solidez a sus ingresos, ya que si algunas fuentes producen menos dinero, las otras compensan dicha caída.

Una opción para la diversificación de las entradas de dienro que puede resultar muy interesante para ti, son los llamados ingresos pasivos. Estas son actividades que si bien no demandan de tu parte gran atención, igual te producen dividendos significativos. Algunas actividades que puedes realizar con este fin son:
- Alquilar habitaciones o bienes inmuebles de tu propiedad.
- Colocar tu dinero en instrumentos de ahorro a plazo fijo.
- Adquirir fondos de inversión.
- Realizar en tu tiempo libre alguna actividad remunerada, que además te apasione.
Te recomiendo leer: ¿Cómo ganar dinero con propiedad raíz?
Por ejemplo, si te gusta escribir sobre un tema particular que dominas, puedes pensar en crear tu propio blog para luego monetizarlo. O si eres hábil al crear algún tipo de manualidad, puedes realizarlas con la finalidad de venderlas en línea, usando las redes sociales. Incluso así es posible que siembres la semilla de un emprendimiento que luego se transforme en tu fuente de ingreso principal.
5. No ahorrar para imprevistos
Como ocurre con cualquier persona, no estás exento a que seas afectado por algún suceso negativo, que te generen gastos impostergables y no previstos. Y cualquier emergencia o urgencia que debas atender en un futuro, tendrá el potencial de afectar tus finanzas. Por ello, no contar con un fondo de ahorro para imprevisto es un hábito muy negativo para tu bienestar financiero.
Te recomiendo que en principio dediques al menos el 10% de tu ingresos ordinarios a un fondo de ahorro para atender tus imprevistos. Y que emplees cuanto menos un 20% de tus ingresos extraordinarios con igual finalidad. Luego, cuando el capital del fondo equivalga al menos a cuatro meses de tus ingresos, puedes disminuir tus aportes a la mitad de lo señalado, usando el remanente para otro tipo de ahorro o inversión.
6. Acostumbrar a realizar el pago mínimo de tus tarjetas

Ten siempre presente que una tarjeta de crédito es un instrumento que te permite obtener un préstamo para financiar tus compras de bienes y servicios. Y que de todos los tipos de préstamos, este es uno de los que posee mayor tasa de interés, por lo que resulta muy costoso.
Generalmente las tarjetas de crédito trabajan con interés compuesto, lo que hace que el monto adeudado crezca muy rápidamente en función de tiempo. Por ello, cada vez que realizas un pago mínimo de tu tarjeta y postergas así el pago de tu deuda, permites que aquella aumente de forma considerable.
Luego, te recomiendo que solo realices un pago mínimo cuando tu presupuesto esté bastante ajustado, y no puedas cancelar mayor cantidad. Así que acostúmbrate a pagar preferiblemente el balance mensual de tus consumos, y a usar como moderación tu tarjeta de crédito.
7. Realizar pagos posteriores a la fecha límite
Todo pago que realizas posterior al vencimiento del plazo de pago genera intereses de mora o incumplimiento, que terminan encareciendo el pago del respectivo préstamo. Y esos intereses suelen ser del tipo compuesto, lo que significa que ante tu menor descuido, la deuda puede incrementarse significativamente, debido tu retraso en el pago.
Por otra parte, ten presente que si cancelas tus deudas fuera de fecha en repetidas ocasiones, terminas afectando negativamente tu historial crediticio. Y con ello disminuyes la posibilidad de acceder a los préstamos productivos que probablemente necesitarás para incrementar tu riqueza. Entonces mi consejo es que en la medida de tu psobilidad, automatices tus pagos, de forma tal que estos se debiten en forma automática de tu cuenta corriente o de ahorro.
Te recomiendo leer: 5 razones por las que te niegan un crédito.
8. Comprar todo a crédito
Si te caracterizas por hacer la gran mayoría de tus compras a crédito, te indico que estás incurriendo en un hábito que resulta muy perverso para tu salud financiera. Y es que comprar a crédito resulta en toda ocasión mucho más costoso que hacerlo al contado, ya que incluye el pago de los intereses por el correspondiente préstamo.
En particular, si te dejas llevar por el impulso de comprar bienes en descuento con tu tarjeta de crédito, cometes un gran error. En primer lugar, probablemente el monto generado por los intereses supere el descuento, anulando entonces la disminución del precio que te atrae a comprar. Y en segundo lugar, muy probablemente estarás adquiriendo un producto que no necesitas con premura.
9. No invertir
Si bien el ahorro es un hábito importante para el bienestar financiero personal, no es suficiente para que tu riqueza crezca. Luego, tus ahorros deben complementarse con un plan de inversión adecuado a tus ingresos y personalidad.
Invertir no está reservado para los millonarios, y cualquier ciudadano común puede (¡y debe!) hacerlo para evitar la pérdida de su riqueza. Por ejemplo, puedes acudir a las siguientes modalidades de inversión:

- Comprar bienes materiales.
- Adquirir bienes inmuebles.
- Crear un negocio rentable.
- Invertir en una cartera de acciones en crecimiento.
Te comento que incluso si te endeudas con la finalidad de invertir, está usando una estrategia acertada, siempre que dispongas de una adecuada capacidad financiera para asumir el compromiso de pago. Estos préstamos son considerados productivos, ya que te dan la oportunidad de mejorar en tu calidad de vida en el futuro.
10. Acudir a préstamos informales
Los préstamos informales son aquellos que son otorgados por personas y empresas que no pertenecen al sistema financiero de tu país. Quizás es más emblemático de este tipo de préstamo es el llamado empeño, en el que colocas un bien como garante de un préstamo, y solo lo puedes recuperar si cumples con las condiciones de pago.
El inconveniente con los préstamos informales es que están dirigidos a personas con un alto riesgo de impago, y por ello presentan una tasa de interés elevada, que en muchos casos llega al nivel de la usura. Aparte de ello, al acudir fuera del sistema financiero formal de tu país, te expones a la estafa, o incluso a recibir amenazas o extrusión.
Con un préstamo del sector informal, en el mejor de lo casos debes pagar un alto costo por el capital recibido, lo que significa una pérdida de parte de tu dinero. Por ello te recomiendo que al solicitar tus préstamos acudas al sector financiero formal.
Antes de finalizar, te comento que algunos de los hábitos negativos antes señalados pueden resumirse en no realizar un presupuesto personal. Por ello, mi principal recomendación para evitar que te empobrezcas es justo que realices tu presupuesto personal, y luego con rigurosidad acates el mismo.
Aluna Duque
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