Aprender a decir “no” es muy necesario; no obstante, esto solo aplica en aquellas ocasiones donde se vea afectada tu integridad. Si dices “no” o “no puedo” ante situaciones provechosas para ti, estás cometiendo una gran equivocación. Es natural que el miedo no nos deje avanzar en algunas ocasiones; sin embargo, no puedes permitir que este se apodere de ti y termine troncando todos tus sueños. Es por ello que, hoy hablaremos sobre: cambia el “no” por el “yo puedo”
Tu puedes lograr más de lo que te imaginas, estás diseñado para absorber conocimiento de forma infinita. Tus capacidades son más potentes de lo que percibes o te han enseñado. Es hora de que comprendas que tú, eres el único que puede dirigir tu vida y, que de ti depende todo lo que te pase. Tu avance nunca va a depender de alguien más, a menos de que tu mismo lo decidas, pues no es un secreto que hay relaciones que nos estancan.
Hay muchas razones por las cuales puedes estar en negación. Incluso tu propio entorno puede estarte propiciando este tipo de conducta. Nuestros seres más cercanos tienen una facilidad para desestabilizarnos gracias al vínculo y, la importancia que tienen en nuestras vidas; no obstante, debes prender a recibir lo bueno y dejar ir lo malo. Trata de no tomarte nada personal. Si una persona viene a hacerte dudar de tus capacidades, es porque no quiere que logres algo que el o ella misma no está dispuesto a cumplir. Cada quien habla y actúa de acuerdo a lo que lleva en su corazón. Si solo guarda dolor y rencor eso entregará. Cada quien lleva un proceso interno. Es mejor que aprendas a diferenciar las críticas constructivas de los comentarios malintencionados.
Y es que…
Las personas que en realidad te quieren siempre querrán ayudarte a mejorar en aquello que te apasiona o quieres hacer. Por el contrario, los envidiosos siempre estarán esperando el momento perfecto para destruirte. Quítate la venda de los ojos, si en este momento hay en tu vida alguien que te lastima, deja de buscar excusas. Tu no puedes cambiar a una persona que no ve nada malo en sus acciones. Cambia tú, amate tú y elige tu tranquilidad siempre.
Tu disposición es la clave que cambia el “no” por el “yo puedo”

Cambia el “no” por el “yo puedo”. Tu eres el único que puede darle un nueva dirección a tu vida si es lo que necesitas. No tengas miedo de empezar de nuevo, no tengas miedo de cambiar de opinión, de seguir tus instintos. Elimina de tu mente todos aquellos obstáculos que te están frenando. Claro que tú puedes, por supuesto que eres capaz. Además, te cuento que estás diseñado para lograr todo aquello que te propongas. Los neurocientíficos tras explorar el cerebro humano han llegado a una conclusión: nuestros pensamientos y aprendizajes se almacenan en forma de energía, por lo tanto, no tienen una capacidad límite, poseen un espacio infinito.
Es cierto que, las distintas partes del cerebro estimulan nuestras acciones; no obstante, los recuerdos y demás formas de retener información, no están ligadas al tamaño de aquellos canales de emisión y transmisión de ideas; es decir, estamos diseñados para aprender de forma infinita todo aquello que queramos. Además, estamos tan bien configurados que, cuando aprendemos algo después de haberle dedicado mucho tiempo, lo empezamos a realizar en automático. Lo importante es que tu quieras tomar acción, si tu no estás dispuesto a avanzar seguirás por mucho en el mismo lugar.
Chicos…
Muchas personas se niegan la oportunidad de ir hacia sus objetivos porque creen que será un esfuerzo y un sacrificio constante; sin embargo, no es así. Las primeras etapas siempre serán las más complejas, pero no quiere decir que duren para siempre. Una vez que hayas logrado un avance y lo hayas construido sin ventajas, puedes tener gran seguridad de que retroceder es poco probable. Todo depende de ti y de lo que estés dispuesto a hacer por aquello que deseas. Además, si algún proyecto te genera algo de frustración, es porque no es para ti. Recuerda que la única forma de trabajar sin limitaciones es haciendo lo que te hace realmente feliz. Si tú no te decides a ir por tus sueños, nadie lo hará por ti.
Te puede interesar: Los 10 negocios más rentables del 2021
Mira a tu alrededor
Para que puedas cambiar tu negatividad, debes empezar por observar muy bien con quién te relacionas. Hay muchos falsos amigos. Hay personas que se acercan a ti con la única intención de estar mejor informadas par dañarte. No te hagas el ciego, no trates de encajar en lugares donde te han dejado claro que no encajas. No obligues a nadie a quererte o respetarte. Como ya te lo mencioné, aquellos que te quieren siempre buscarán la forma de ayudarte y de hacerte caer en cuenta de tus errores. Aquellos que te hacen sentir menos, no deberán ser parte de tu vida. Elimina todas las relaciones tóxicas que puedas. Es una excelente forma para empezar a vibrar distinto.
Existen personas con talentos y habilidades increíbles que se dejaron opacar de comentarios malintencionados. La negatividad que hay en el ambiente no puede perjudicarte al punto de paralizarte. No dejes que alguien más te robe la ilusión y las ganas de surgir. Identifica muy bien quienes te están robando tu energía y aléjate lo más que puedas.
Una vez que ya hayas sacudido todo este ruido exterior puedes empezar a mirar tu interior ¿Qué te está haciendo dudar? ¿Es algo que dijo alguien más? ¿Tienes miedo del qué dirán? ¿Qué te limita? ¿En qué piensas cuando no te atreves a dar el siguiente paso? ¿Quién te dijo que no podías hacerlo? Hacerte estas preguntas te va a resultar muy provechoso ¿Por qué? Porque tu te encargarás de responder con la mayor sinceridad del caso. Un vez que completas el primer paso que es el estar dispuesto al cambio, automáticamente te programas para sincerarte y buscar realmente la raíz de tu propio conflicto.
Confía en ti: cambia el “no” por el “yo puedo”

Un vez que ya hayas tomado la decisión de cambiar y, hayas trabajado en alivianar tus relaciones y curar tu circulo; el siguiente paso es confiar en ti. La confianza en ti, es algo que debes de construir paso a paso. Todos somos conscientes del tiempo que nos pasamos procrastinando o sin hacer nada. Conocemos además la disposición, la disciplina y el empeño que poseemos o que no poseemos. A veces ese “no puedo” viene dirigido desde la sinceridad de saber que no estás dando tu máximo rendimiento; no obstante, los cambios no son repentinos, requieren de tiempo y constancia y son muy posibles. Si tu decides cambiar, lo lograrás si o si.
A veces, cuando te dicen ciertas verdades, lo más natural es que te enojes. Esto sucede porque son verdades que nos atormentan y, que otras personas noten nuestra falta de rendimiento nos desmoraliza aún más. Por eso es tan necesario trabajar en nuestra propia consciencia. Si tú día a día das todo lo que puedes dar, lo que digan los demás no va a importarte, porque conoces tu esfuerzo; sin embargo, si no haces nada, los comentarios de los demás terminarán por asecharte de forma más efectiva.
Empieza poco a poco. Cambia uno a uno los escenarios que debas mejorar. No intentes cambiarlo todo al tiempo. Desaprende y aprende de forma progresiva. Tratar de hacer todo al tiempo te hará abandonar tu misión en poco tiempo. La idea es que empieces a adaptarte hasta que tus nuevos hábitos se vuelvan un estilo de vida. Una vez que logres hacer cambios significativos, tu confianza en ti empezará dispararse. Te darás cuenta de que cumplirte a ti mismo, es la mejor forma de obviar las opiniones destructivas de los demás y de avanzar ¡Inténtalo!
¡Yo puedo hacerlo! Cambia el “no” por el “yo puedo”
Cambia el “no” por el “yo puedo”. Obviamente, no todos los días vas a contar con la misma disposición para cumplir con tus tareas; sin embargo, no significa que vayas a dejar tiradas tus obligaciones. Estos días son los más desafiantes y, aquellos que te harán sentir más satisfecho si logras completarlos, así sea en contra de tu disposición. Es por ello que, es importante que tengas tus objetivos claros. Cuando sabemos aquello que obtendremos después de terminar una actividad, nos mantenemos más motivados. Mantén en mente tu objetivo. No pierdas de vista el resultado. Recuérdate a ti mismo que lo que estás haciendo hace parte de un objetivo mayor y no te rindas.
“Yo puedo hacerlo” debe convertirse en tu frase elegida. En días no tan buenos puedes probarte a ti mismo que la disciplina es mucho más fuerte que el desanimo. Levántate de donde estás y culmina tu día con normalidad. Repítete un y otra vez “yo puedo hacerlo”. Evítate estar al final del día lamentándote o con cargos de consciencia por haberte dejado ganar de tus emociones. Para esto es importante que también saques tiempo para ti, para tu descanso, no todo puede ser trabajo. Suturarte te va resultar muy perjudicial. Solo conseguirás estar cansado y rendir mucho menos. Como dicen tan popularmente: de los afanes solo queda el cansancio. Ve poco a poco, evita destruirte tratando de hacer más de lo que puedes.
Te puede interesar: El poder de la disciplina
¿Cómo vas a lograrlo?
Cambia el “no” por el “yo puedo” ¿Cómo? Una estrategia que puedes realizar antes de tomar cualquier decisión importante es: investigar y armar un plan de desarrollo. La única forma de saber si un negocio es rentable o no, es asegurándose por medios de análisis y estadísticos. La única forma en que puedes rechazar una oportunidad es después de haber evaluado las posibilidades de efectividad de dicho proyecto y concluyendo que no es muy efectivo. Cuando estás poco informado o a ciegas en cualquier situación, es más fácil dudar o llegar a tomar una mala decisión; pero, si por el contrario conoces a fondo la actividad, esto te permitirá tener mayor confianza al decidir.
Saber cuál es la secuencia que debes de seguir para concretar una tarea te hará tener una visión más amplia de tus posibilidades. Separar una actividad en pasos te va a permitir ver de forma más sencilla el proceso. Cuando piensas en el resultado y en un proyecto a nivel general, puede terminar resultándote más complicado de lo que en realidad es; sin embargo, si lo separas en tareas diarias, lograrás ver con mayor claridad aquello que te llegó a parecer demasiado complejo.
Además, saber cómo vas a desarrollar un tarea te hará no dudar de tus capacidades. Muchos de los interrogantes y limitantes desparecerán de tu mente. No tener claro el procedimiento de un proyecto, puede hacernos dudar y decir no. No dejes que se te escapen grandes oportunidades, solo por no darte la oportunidad de investigar en detalle tus opciones.
Recuerda

Todo empieza en ti. Si estas atravesando una etapa de estancamiento y limitaciones, tú eres el único que puede tomar la decisión de salir de allí. Muchas personas pueden acercarse y aconsejarte de la mejor manera para que no te dejes vencer de tus miedos, pero, si tu no estás dispuesto a realizar el cambio, nadie puede obligarte. Tampoco trates de obligar a otros. Hay lecciones que llegan en el momento que tienen que llegar y cuando necesitamos aprender de ellas. Si tu ya despertaste ¡Aprovéchalo al máximo! Pero recuerda que todos somos distintos y, por más que tus creencias estén surgiendo frutos no puedes inculcárselas a alguien que no quiere escucharte.
Lucha por ti, haz lo necesario por surgir y ayudar a los tuyos. Cambia el “no” por el “yo puedo”. Tú puedes lograrlo, no lo dudes un solo segundo. Con constancia y disciplina las posibilidades de conseguir resultados positivos se incrementan. Pero ya sabes, para dejar de ser negativo, es necesario que empieces realizar aquellos cambios que te harán sentir pleno y tranquilo contigo mismo. Si te sientes pleno contigo, nunca dudarás de tu potencial.




