Al empezar cualquier tipo de emprendimiento, debes de ser consciente o tener claro que, todo es un proceso que requiere una buena actitud de aprendizaje. ¡No nacimos aprendidos! Y, mucho menos podemos ser sabios en todos los aspectos. Los “peros” son limitantes que tu mismo te impones. Si no estás dispuesto a esforzarte y a ir por aquello que quieres, las excusas van a sobrarte. Además, el camino del emprendimiento es un tanto complejo; es por ello que, muchas personas antes de iniciar, empiezan a colocarse obstáculos: es que no sé esto, es que me falta aquello, es que… Lamentarse nunca va a ser la solución de tus carencias. Si necesitas empezar tu proyecto, inicia con la mejor actitud y comprende que nada se construye de un día para otro. Es por ello que, el día de hoy hablaremos sobre: cómo saber el punto de partida hacia tus objetivos.
El punto de partida agrupa lo material y, los conocimientos que tienes previos a iniciar con tu proyecto. Muchas personas se desmoralizan pensando que van a iniciar de cero; no obstante, no es así. Para iniciar de cero tendrías que volver a nacer; tendrías que aprender de nuevo a caminar, a leer, a escribir, etc. Cuando inicias con un emprendimiento, nunca estas del todo desinformado o inexperto. Es muy necesario que aprendas a valorar todo lo que ya has aprendido a lo largo de tu vida. Todo lo que has pasado te ha dejado una enseñanza y te ha hecho avanzar más de lo que piensas.
Y es que…
Para el emprendedor es muy necesario conectarse con su interior. Explorar sus vacíos y empezar a cambiar todas aquellas creencias que lo limitan, debe estar dentro de sus planes. En la mayoría de países de Latinoamérica hay una descendencia y un aprendizaje limitante que se ha transmitido de generación en generación; la cuál ha llevado a muchos a ser educados con el pensamiento de que no pueden conseguir aquello que quieren o, que no tienen lo que se necesita para lograrlo. Pero nada está más alejado de la realidad. Igualmente, no es culpa de nuestros padres, ellos también fueron educados de la misma forma.
Por eso resulta tan necesario que te salgas del molde. Cada vez que alguien te diga que no puedes lograr algo que deseas, demuéstrale que eres capaz de mucho más. Incluso nuestra propia familia entra a jugar un papel importante. Porque solemos prestar gran importancia a sus opiniones personales ¡No lo hagas! Si ya te fijaste un objetivo y sabes qué camino debes de recorrer para conseguirlo, no dejes que nada te detenga. Nunca es tarde para empezar a desarrollar tus proyectos.
Lo que debes hacer es entrar a detallar cada bache que estás encontrando ¿Realmente es un bache o es un pensamiento que me inculcaron? ¿Es realmente imposible de conseguir aquello que deseo, o son mis miedos los que están decidiendo por mi? El miedo es un enemigo un tanto silencioso, al cual no debes darle ningún tipo de poder. Analiza muy bien que es lo que realmente sucede y empieza a cambiar todo lo que te esta deteniendo consiente e inconscientemente.
Pero entonces ¿Cómo saber el punto de partida hacia nuestros objetivos?

Una vez que ya tengas claro que nada ni nadie puede detenerte y, que no necesitas ser un experto para empezar. Hay ciertas dinámicas que pueden ayudarte a saber desde que punto vas a iniciar. Obviamente, no todos iniciamos desde el mismo lugar, incluso si nos fuésemos a dedicar a la misma actividad. Todos hemos tenido vidas y experiencias muy distintas, pues no existen dos caminos exactamente iguales. Empieza por preguntarte:
¿Qué conocimientos tienes?
El punto de partida principal son los conocimientos que tienes previos a desarrollar tu proyecto. Es posible que ya tengas algún tipo de conocimiento o puede que no. Igualmente, si has decidido desarrollar alguna actividad es porque ya te han mencionado, has averiguado o tienes algún tipo de información sobre este modelo de negocio o proyecto. Incluso no solo puede que ser un modelo de negocio. También puedes estar a puertas de empezar a desarrollar alguna habilidad, aprender un nuevo idioma o realizar una actividad nueva. El punto de partida es el momento presente, lo que sabes hasta el momento. Si no sabes nada no te desanimes, precisamente vas a empezar a educarte y a aprender lo que necesitas.
Ningún emprendedor inicio su camino conociendo todo acerca de su objetivo. Todos tenemos que vivir un proceso. Aprendemos a punta de prueba y error. No puedes llevarte la idea de que tu camino será recto. Es más, los aprendizajes más significativos los obtendrás de cada una de las equivocaciones que cometas a lo largo de tu desarrollo. Lo importante es que tengas toda la disposición para aprender todo aquello que te resulte necesario para lograr tu meta. Además, los más grandes empresarios del mundo confirman lo siguiente: “en el camino del emprendimiento, nunca se para de aprender”. Todos los días puedes aprender algo nuevo. Nunca te des a la idea de que ya sabes todo. Debes estar dispuesto a recibir conocimiento todo el tiempo.
Ejemplos
- Si vas a empezar un curso de idiomas pregúntate ¿Qué conocimientos tengo sobre este tema? analiza tu respuesta y, ya tendrás el punto de partida desde tu conocimiento.
- Si quieres desarrollar una habilidad, como ser cantante, inicia por recordar ¿Qué cursos has tomado? ¿Cuál es tu experiencia? Si no la tienes no importa. Cree siempre en tu talento y se consciente de que habrán cosas por pulir, pero nada es imposible.
- Para iniciar un negocio pon sobre la mesa toda la información que tienes sobre este sector económico. Y allí estará tu punto de partida, con lo mucho o poco que sepas.
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¿Qué tienes para iniciar?
Este apartado hace más referencia a lo material. Si tu emprendimiento, negocio o habilidad requiere de elementos o herramientas ¿Con qué cuentas? ¿Qué tienes a tu disposición? Incluso puedes utilizar algunos elementos que ya tengas en casa; en el caso de que debas abrir un local o algún sitio de atención al público. No te angusties por no tener todo lo que quisieras. En el punto de partida es más importante que te centres en ofrecer un excelente servicio o, en dar todo de ti para aprender aquello que quieres, en caso de que desees reforzar una habilidad o aprender un nuevo concepto o idioma.
Si tienes un proyecto comercial, déjame decirte que, ya ni siquiera es tan necesario tener una tienda física. Así que no te preocupes por armar presupuesto para un local o por lo menos iniciando. Internet nos ofrece ahora todas las facilidades para desarrollar nuestros proyectos sin un costo elevado. Hoy en día el estar dispuesto a ir por tus objetivos pesa mucho más que los bienes materiales que tienes para iniciar. Ahora el comercio electrónico se ha ganado el primer puesto en ventas. Si quieres publicitar tus productos o servicios hazlo en la Web; si quieres encontrar clientes hazlo en la Web; ¿Quieres ampliar tu negocio? hazlo en la Web.
Chicos…

Incluso la Web tiene espacio para tus talentos y habilidades. Todos los creadores de contenido y las marcas iniciaron desde cero seguidores y clientes potenciales. No obstante; tu alcance puede llegar hasta el punto que tu quieras. Hay una cantidad ilimitada de usuarios y cuentas activas en cada una de las plataformas digitales. Puedes llegar a cuantos usuarios desees ¿Cómo? Educándote; en marketing digital, en publicidad orgánica e inorgánica, etc. Te repito, nadie nace aprendido y, en el camino puedes encontrarte con nuevos retos. En el punto de partida, uno de los elementos más importantes es el tener la disposición para recibir cada uno de esos nuevos retos y superarlos.
Anteriormente las opciones eran limitadas. Sacar a flote un negocio era mucho más difícil. No quiere decir que ahora sea una tarea sencilla; sin embargo, ahora hay mayores facilidades y medios para darte a conocer o dar a conocer tu marca. Se entiende que en el pasado era necesario tener un capital elevado para iniciar un proyecto, pero estamos en otra era. Hay que desligarse de todos los conceptos pasados y aprender aquellos que están cambiando la vida de muchos alrededor del mundo.
¿Cómo lo vas a conseguir?
Una vez que ya tengas claro lo que tienes y lo que te hace falta, solo debes de pensar en como vas a conseguir aquello que no tienes. Planear es una de las actividades más fructíferas que puedes llevar a cabo. Tener un orden, una secuencia, o un paso a paso te ayudará a avanzar de forma segura. Lo importante aquí es que no te saltes ningún punto. Sigue tu lista a pie de letra, pues es la única forma de ir creciendo de forma progresiva.
Si quieres empezar un negocio pero aún no tienes capital. El punto de partida en el que te encuentras es tu empleo actual. Tu punto de partida no necesariamente va a ser el día uno desde que inicia tu emprendimiento. El punto de partida es el momento en que te decides a empezar con lo que tienes y a hacer lo necesario para conseguir lo que no. Entonces, en este caso, empieza a ahorrar el dinero que ya tienes presupuestado para comprar lo que necesitas. Si vas a ofrecer un servicio, empieza a averiguar todo sobre este y, a estudiar todo lo que te haga falta aprender. Si quieres aprende un idioma ve a internet y busca cursos pagos o gratuitos.
Entonces…

Haz una lista detallada de todo lo que tienes y lo que no y, desarrolla un plan para adquirir lo que te haga falta. Es posible que debas de estar por un tiempo en tu actual empleo mientras reúnes tu capital. Incluso un gran consejo que puedo darte es que inicies a la par. Una vez que tu emprendimiento ya este dando los frutos esperados, dedícate únicamente a este. Muchos han tenido que hacer el esfuerzo de mantenerse en un lugar que no los hace felices. Pero siempre llevan muy presente su propósito y saben que es algo temporal. No puedes dejar todo de una. Recuerda que tienes otras responsabilidades y pagos por hacer. Es mejor que le des un poco de ventaja y crecimiento a tu emprendimiento antes de vivir de el.
Cualquier proyecto o propósito se construye día a día. Tú solo inicia. Es mejor ir haciendo de a poco que pasarte los días con el solo deseo que hacerlo. No dejes que se te pase el tiempo pensando en lo que podría ser si haces X cosa. Actúa. Las compañías más grandes del mundo empezaron desde cero y día a día se fueron fortaleciendo. Tu puedes lograr todo aquello que te propongas, solo debes ser disciplinado, constante y no rendirte ante el primer inconveniente.
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¿Cuál es entonces el punto de partida?
El punto de partida es el presente, con lo que sabes y lo que tienes. Valora al máximo el regalo de la vida. Agradece que respiras, piensas y tienes posibilidades infinitas de lograr tus objetivos. No te marchites ni te limites tu mismo. No digas no puedo, no soy capaz, no tengo oportunidad. Cancela cualquier frase que te desanime y te haga perder de vista tu camino. Ignora a todo aquel que quiera lastimarte o hacerte creer que no eres lo suficientemente bueno. Recuerda que cada quien ofrece lo que tiene en su corazón. Además, las personas suelen envidiar la disposición de otros porque ellos mismos no la tienen.
Recuerda que no estas desde cero. Ya has vivido y aprendido lo que necesitabas para este nuevo comienzo. Si ha llegado a ti este pensamiento de ir más allá, no lo dejes escapar. Muchas personas viven arraigadas a sus raíces e ignoran las infinitas posibilidades que existen actualmente para cumplir sus objetivos. Sueña al máximo y trabajo fuertemente para conseguir todo aquello que sueñas ¡Puedes lograr todo lo que te propongas de corazón!

Aluna Duque
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